En medio del difícil escenario energético que vive Cuba, los registros del estado civil, notarías y registros de la propiedad en Sancti Spíritus intentan sostener sus servicios gracias a la creación de un centro para la digitación de datos, la reorganización de los horarios y el reajuste de los recursos humanos.
Según explicó la directora provincial de Justicia a Radio Sancti Spíritus, se ha habilitado un “centro para la digitación de datos para poder avanzar en la emisión de certificaciones y expedientes de subsanación”. También detalló que “hay equipos de trabajo en todas las direcciones municipales para poder trabajar cuando sea posible” y que “trabajamos todo con sistema digitalizado”.
En este sentido, celebraron el hecho de que en Sancti Spíritus se emitieran más de 267 mil certificaciones y se tramitaran más de 10 mil expedientes de subsanaciones el año pasado. Desde la Dirección Provincial de Justicia aplauden estas cifras como “una muestra del trabajo realizado”, especialmente en un contexto de alta demanda de trámites y constantes apagones.
Sin embargo, algunos residentes señalan que la situación es aún más difícil de lo que reflejan las estadísticas.
Llevar planta eléctrica para resolver trámites
En abril pasado, testimonios recogidos por Directorio Cubano mostraron que algunos usuarios han tenido que llevar sus propias plantas eléctricas o estaciones de energía para poder completar trámites legales.
“Tuve que cargar con mi estación de energía para resolver un certificado en Sancti Spíritus”, contó Rodolfo a la redacción de. “Pero no fui el único, allí todo el que fue atendido ese día tuvo que llevar su planta o estación”, agregó.
Esta “alternativa” fue confirmada por habitantes de Remedios, Caibarién o Santa Clara, quienes aseguraron que es una práctica habitual: “Si quieres resolver tu trámite y hay apagón, debes llevar tu planta”.
En una Cuba donde los trámites migratorios y legales han aumentado, la crisis energética no solo ralentiza los procesos, sino que también acentúa las desigualdades entre quienes pueden afrontar las interrupciones con recursos propios y quienes no.
