La elaboración del pan normado en Cuba atraviesa una situación crítica. En diversos territorios del país, el acceso al alimento básico se ha vuelto irregular debido a la escasez de harina de trigo, lo que ha provocado suspensiones, alzas de precios y mezclas alternativas poco convencionales.
Matanzas sin pan este fin de semana
La Empresa Provincial de Alimentos de Matanzas informó que el domingo 1 de junio no se distribuirá pan correspondiente a la canasta básica ni para otros consumos sociales balanceados. La causa es la falta de harina de trigo, un insumo que se ha vuelto escaso en los últimos meses y que afecta de forma generalizada al país.
Este aviso se suma a una cadena de anuncios similares en otras provincias cubanas.
Alternativas forzadas y subidas de precio
En Artemisa, la producción de pan se realiza en días alternos y con mezclas de boniato, yuca o calabaza. En Guantánamo, el pan normado solo llega a menores de 13 años y a centros sociales. Mientras tanto, el pan liberado se vende a precios cada vez más altos.
En Cienfuegos, una pieza de 200 gramos puede alcanzar hasta los 150 pesos cubanos, justificado por los incrementos en los costos de producción. En Santiago de Cuba, a comienzos de año, una bola de pan llegó a venderse en 50 CUP en el mercado informal, provocando malestar popular.
Una desigualdad que se profundiza
Según el más reciente informe de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), el precio del pan redondo suave no normado de 80 gramos osciló en abril entre 60 CUP en Santiago y 18 CUP en Ciego de Ávila. La diferencia refleja no solo la disparidad regional, sino también la falta de control en la distribución y venta de un producto esencial.
Mientras las panaderías estatales reducen o suspenden sus entregas, los cubanos deben adaptarse a recetas improvisadas y precios inestables, en medio de una crisis alimentaria que continúa extendiéndose a lo largo del país.














