La Unión Eléctrica informó este 29 de agosto que el Sistema Eléctrico Nacional continuará con amplias afectaciones. Aunque el déficit previsto para hoy es menor que en jornadas anteriores, el servicio sigue lejos de estabilizarse y los apagones persisten en toda la isla.
Balance del 28 de agosto
En la jornada de ayer, la máxima afectación alcanzó los 1719 MW a las 20:40 horas. Aunque no coincidió con la hora de mayor demanda, el número refleja que los cortes se mantuvieron a niveles muy altos durante todo el día y la madrugada.
La generación solar aportó 2366 MWh con un pico de 557 MW, un desempeño inferior al de jornadas recientes, cuando llegó a superar los 2900 MWh. Esta caída acentuó la dependencia del sistema eléctrico de fuentes térmicas y distribuida, ambas con graves limitaciones.
Pronóstico para el 29 de agosto
Para hoy, la UNE estima una disponibilidad de 2215 MW frente a una demanda máxima de 3750 MW en el horario pico. Esto se traduce en un déficit de 1565 MW y una afectación calculada en 1635 MW.
Aunque representa un 6% menos que la afectación registrada el 27 de agosto (1790 MW), todavía equivale a dejar sin electricidad al 43% de la demanda nacional. En la práctica, millones de cubanos seguirán sufriendo apagones de varias horas, incluso en la madrugada.
Principales incidencias
El SEN mantiene fuera de servicio la unidad 3 de la CTE Renté y la unidad 2 de Felton.
Se encuentran bajo mantenimiento la unidad 2 de Santa Cruz y la unidad 4 de Céspedes en Cienfuegos.
Las limitaciones térmicas suman 518 MW fuera de servicio.
Por falta de combustible permanecen paralizadas 39 centrales de generación distribuida con 196 MW y, además, otros 225 MW se reportan indisponibles por falta de lubricantes. En total, 421 MW están fuera por estas causas.
Aunque se prevé la entrada de 50 MW de motores distribuidos, la magnitud del déficit seguirá dejando a amplias zonas del país sin electricidad.
Una crisis que se extiende sin solución
En los últimos diez días las afectaciones máximas han oscilado entre 1610 y 1790 MW, un rango que evidencia una crisis sostenida. Las variaciones diarias apenas significan cambios perceptibles para la población, que continúa atrapada en la rutina de apagones, calor e incertidumbre.
Con un déficit que ronda el 45% de la demanda nacional, Cuba llega al final de agosto sin señales claras de recuperación en su sistema eléctrico.
