Este primero de enero de 2026, numerosos barrios de La Habana amanecieron con afectaciones en el suministro de agua potable, tras una cadena de interrupciones ocurridas durante las últimas horas.
Los avisos oficiales confirman paradas reiteradas en sistemas de bombeo clave, provocadas en su mayoría por apagones, además de averías técnicas y trabajos de mantenimiento en conductoras principales.
Apagones afectan fuentes de abasto estratégicas
Durante la tarde y la noche anteriores, varias fuentes de abasto suspendieron sus operaciones por falta de fluido eléctrico. En el sistema Cuenca Sur, los equipos diecisiete y dieciocho de la línea Quivicán dejaron de bombear durante más de media hora. También se reportó una interrupción similar en la línea Pedro Díaz, con la salida de servicio de los equipos quince.
El sistema Cuatro Caminos fue uno de los más inestables. El equipo cinco interrumpió el servicio en varias ocasiones, con restablecimientos parciales que luego volvieron a fallar por nuevos apagones. En la madrugada, los equipos cuatro y cinco volvieron a salir de operación por falta de electricidad.
Fallas técnicas y equipos fuera de servicio
Además de los apagones, se informaron problemas mecánicos. La fuente de abasto Pedro Pi suspendió el bombeo en la noche por esta causa.
En el sistema Meireles Viejo, que abastece al municipio Boyeros, se restablecieron inicialmente los equipos uno y cuatro, mientras el equipo tres quedó fuera de servicio. Horas después, el equipo uno volvió a detenerse tras un disparo eléctrico en la pizarra, dejando el sistema operando solo con un equipo activo.
En Cotorro uno, el bombeo se interrumpió por trabajos para eliminar un salidero en un tramo de la conductora, en las cercanías de la Planta de Gases Industriales. El servicio fue restablecido más tarde, aunque sin descartar nuevas afectaciones.
Municipios con mayores impactos
Las interrupciones alcanzaron a amplias zonas de Habana del Este, Guanabacoa, Regla, San Miguel del Padrón, Cotorro, Arroyo Naranjo, Boyeros y Diez de Octubre.
El sistema Paso Seco, que abastece numerosos repartos y hospitales, reportó tanto restablecimientos técnicos como nuevas paradas por apagones en horas de la mañana. El impulsor Guinera también dejó de operar de madrugada por falta de electricidad, aunque el bombeo se reanudó horas después.
Déficit persistente en el sistema El Gato
La empresa informó que se mantienen bajos los niveles de entrada de agua en el sistema El Gato, situación que continúa afectando a los municipios del este de La Habana y al consejo popular Lawton.
Tras la revisión de la conductora, con una extensión de setenta y cuatro kilómetros, se identificaron salideros en el campo de pozos y en la propia línea principal. Las reparaciones están previstas entre el tres y el cinco de enero, mediante un paro general que podría extenderse hasta cuarenta y ocho horas.
Según la información oficial, la recuperación completa del sistema tomará alrededor de una semana, debido a los procesos de aireación en los conductos. Mientras tanto, se aplicarán ajustes operacionales que implicarán cambios en los ciclos de distribución.
Un inicio de año con servicio inestable
La sucesión de avisos refleja un escenario de alta inestabilidad en el servicio de agua, marcado por interrupciones frecuentes y dependientes del suministro eléctrico.
Para los residentes, estas condiciones dificultan el almacenamiento y el uso doméstico del agua, en un contexto donde los apagones continúan condicionando servicios básicos. La empresa reiteró sus disculpas y aseguró que mantendrá informada a la población sobre nuevas variaciones en el servicio.
