En Sancti Spíritus comenzó a tomar forma un programa constructivo que apuesta por el uso de contenedores reciclados como alternativa habitacional.
La iniciativa, impulsada a nivel nacional por el Ministerio de la Construcción, se presenta como una respuesta parcial al déficit de viviendas que arrastra la provincia desde hace años.
Los primeros trabajos se concentran en talleres de varias entidades, donde se acondicionan los contenedores que servirán como base para las futuras viviendas. Las autoridades aseguran que se trata de inmuebles funcionales, con espacios básicos y condiciones mínimas para su uso permanente.
Economía circular como respuesta a la falta de materiales
El programa se apoya en el concepto de economía circular, al reutilizar contenedores empleados anteriormente en el transporte de mercancías. Con ello se busca reducir el consumo de materiales tradicionales como cemento, áridos y acero, cuya disponibilidad resulta limitada en el actual contexto económico.
Más allá del enfoque ambiental, la iniciativa refleja las dificultades del sector constructivo para sostener los métodos convencionales. El reciclaje de estas estructuras permite avanzar en obras que, de otro modo, quedarían paralizadas por la falta de insumos.
Distribución prevista en toda la provincia
De acuerdo con la Dirección Provincial de Vivienda, el plan contempla la construcción de 105 viviendas en todos los municipios espirituanos. Para ello se han definido 17 microzonas, evaluadas por las direcciones municipales de Ordenamiento Territorial y Urbano.
Hasta ahora, han sido aprobadas las áreas correspondientes a Cabaiguán, Trinidad y La Sierpe, que concentran 71 viviendas. El resto se distribuirá en municipios como Yaguajay, Jatibonico y Sancti Spíritus, donde se acumulan numerosos casos pendientes por derrumbes y afectaciones meteorológicas.
La Empresa Eléctrica también participa como inversionista y asumirá la edificación de 9 viviendas, asociadas a parques solares del territorio.

El contraste con una provincia productora de cemento
El programa resulta especialmente llamativo en Sancti Spíritus, una provincia que históricamente ha sido uno de los principales territorios productores de cemento en Cuba. La planta cementera de Siguaney ha abastecido durante décadas obras dentro y fuera de la provincia.
Sin embargo, en los últimos años la producción se ha visto afectada por problemas energéticos, falta de insumos y paradas técnicas frecuentes. Esta realidad ha reducido de forma notable la disponibilidad de cemento, incluso en un territorio que cuenta con la industria instalada, y explica en parte por qué se recurre ahora a soluciones alternativas como las viviendas con contenedores.
Avance real de las obras
Aunque todos los municipios cuentan ya con la documentación requerida, solo en 3 se ha iniciado la cimentación. Se han liberado 164 contenedores para el proyecto, de los cuales 50 fueron entregados al Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
Del total asignado, se han extraído 38 contenedores, lo que representa el 33 por ciento. Estas estructuras se encuentran actualmente en talleres del Ministerio de la Construcción, Zeti, la Empresa Agroindustrial de Granos Sur del Jíbaro y la Cooperativa No Agropecuaria Sacha.
En estos momentos se trabaja en el montaje de 24 viviendas, aunque solo 10 han alcanzado el nivel de carpintería. Las propias autoridades han reconocido que no se prevé concluir ninguna casa bajo esta modalidad al cierre del año recién finalizado.
Diseño y desafíos técnicos
Las viviendas están concebidas para uso personal o matrimonial e incluirán cocina, baño y habitaciones. Uno de los principales retos técnicos es el control del calor, debido a la estructura metálica de los contenedores.
Para enfrentar ese problema, se prevé la instalación de elementos antitérmicos en el interior y la colocación de un techo adicional sobre cada vivienda. Estas soluciones buscan mejorar el confort, aunque implican más trabajo y recursos en un programa que avanza de forma gradual.
