Tras unas declaraciones bastante fuertes en la jornada anterior, en las que pronunció la idea de «entrar y destruir el lugar», en referencia a Cuba, ahora Donald Trump parece descartar una intervención en la isla.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el régimen cubano atraviesa una etapa crítica y que, sin el apoyo de Venezuela, la isla “va a fracasar”.
Sus declaraciones refuerzan la presión política de Washington sobre La Habana, aunque descartó una intervención militar inmediata.
El mandatario habló del tema en entrevistas recientes concedidas a medios estadounidenses, en un momento marcado por cambios relevantes en la geopolítica latinoamericana.
El fin de una relación clave para La Habana
Durante una conversación con Sean Hannity en Fox News, Trump explicó que Cuba dependió durante años del respaldo económico y energético de Caracas. Según señaló, la relación se basó en un intercambio directo.
“Cuba depende totalmente de Venezuela por dinero y por petróleo, y le dan a Venezuela protección. Ese fue siempre el trato”, afirmó.
Trump sostuvo que ese mecanismo se rompió tras la caída del gobierno de Nicolás Maduro, lo que deja a La Habana sin su principal sostén externo. A su juicio, la isla enfrenta ahora un escenario de vulnerabilidad acumulada durante décadas.
“Ya no funciona de esa manera, así que no sé qué va a hacer Cuba. Creo que Cuba va a fracasar”, añadió.
Sin alternativas económicas visibles
El presidente se mostró escéptico ante la posibilidad de que el Gobierno cubano encuentre nuevas fuentes de financiamiento. Considera que la pérdida del subsidio petrolero venezolano agrava una crisis interna marcada por la escasez y la caída productiva.
“No creo que haya alternativas para Cuba. No sé cómo sobreviven sin Venezuela”, dijo.
Trump insistió en que la estabilidad del sistema cubano estuvo ligada al apoyo de Caracas y que, sin ese respaldo, el margen de maniobra es mínimo.
Presión política sin acción militar inmediata
Pese al tono duro, Trump aclaró que no contempla una acción militar directa en el corto plazo. Defendió que el régimen ya enfrenta un desgaste estructural y que los cambios regionales pueden acelerar ese proceso.
“Cuba ya está enfrentando un declive estructural”, afirmó. “Veremos qué pasa. Queremos hacer algo para ayudar a Cuba”.
En ese contexto, expresó su interés en apoyar a los cubanos en el exilio y recordó el impacto del castrismo sobre esa comunidad. “Quiero ayudar a los cubanos en los Estados Unidos, que fueron tratados tan mal por Castro”, señaló.
Marco Rubio y el mensaje a la región
Trump también elogió al senador Marco Rubio, de origen cubano, y destacó su conocimiento de la realidad de la isla. Ante la sugerencia de que la caída de Maduro fuera “la venganza de Marco”, respondió con cautela, sin negarlo abiertamente.
Las declaraciones se producen en un momento de creciente tensión entre Washington y La Habana, con Cuba más aislada y sin su principal aliado energético.
«Entrar y destruir el lugar»
Estas afirmaciones se suman a otra entrevista concedida días antes al presentador conservador Hugh Hewitt. En ese diálogo, Trump aseguró que Estados Unidos ya ha ejercido casi toda la presión posible sobre el régimen cubano.
“No creo que se pueda ejercer mucha más presión salvo entrar y destruir el lugar”, afirmó al ser consultado sobre nuevas medidas contra La Habana.
Trump explicó entonces que Cuba quedó al límite tras perder el respaldo venezolano. “Toda su vida dependió de Venezuela. De ahí sacaban el petróleo y el dinero”, dijo, al tiempo que describió al régimen como “colgando de un hilo”.
Aunque dejó claro que no considera necesaria una intervención inmediata, sostuvo que el colapso podría producirse por agotamiento interno. “Cuba está en grandes problemas”, afirmó, y señaló que esta vez ve al sistema “bastante cerca” de caer.
