En Cuba continúa el proceso de reorganización del mercado cambiario impulsado por el gobierno desde finales del año pasado. Esta reestructuración incluye nuevas tasas de cambio oficiales y la reanudación gradual de la venta de divisas a distintos sectores de la economía.
Las medidas comenzaron a aplicarse en diciembre y forman parte de un rediseño más amplio del sistema monetario. Desde entonces, las tasas establecidas han generado reacciones diversas, al situarse muy cerca de los valores que predominan en el mercado informal, en un contexto económico marcado por fuertes restricciones financieras.
Reordenamiento del mercado cambiario en marcha
El gobierno ha explicado que la reorganización del mercado cambiario busca reducir distorsiones acumuladas durante años. Entre los objetivos declarados están un mayor control institucional sobre las divisas y una asignación más estructurada de los recursos disponibles.
Dentro de este proceso, se definieron nuevos segmentos del mercado cambiario y se actualizaron los mecanismos de compraventa. Las autoridades han señalado que estas decisiones no constituyen un punto final y que durante 2026 se prevé la aplicación progresiva de otras medidas complementarias.
Venta de divisas y papel de la banca
En este escenario, el Banco Metropolitano informó sobre la habilitación de la venta de divisas a actores económicos no estatales. La disposición alcanza a cooperativas no agropecuarias, mipymes privadas y trabajadores por cuenta propia que operan de manera legal.
La entidad bancaria precisó que las operaciones se realizan bajo las normas del Banco Central de Cuba. La venta se autoriza una vez al mes y está sujeta a un límite máximo previamente establecido.
Límites y cálculo de los montos
El monto al que puede acceder cada actor económico se calcula a partir del promedio de ingresos registrados en su cuenta fiscal durante los últimos tres meses. A partir de esa cifra, se autoriza hasta el 50 por ciento para la compra de divisas.
Este procedimiento se enmarca en lo dispuesto por resoluciones y circulares vigentes del Banco Central. El objetivo es mantener un control más estricto sobre el origen y el destino de los fondos utilizados en estas operaciones.
Procedimientos y tasas aplicables
Todas las operaciones deben ejecutarse de forma bancarizada. Los pagos se realizan desde cuentas fiscales y las divisas adquiridas se acreditan en cuentas en moneda extranjera pertenecientes al solicitante.
Las solicitudes se tramitan mediante los canales digitales del Banco Metropolitano. Antes de aprobar cada operación, el banco realiza verificaciones de identidad y controles de trazabilidad, conforme a la normativa vigente.
Las tasas de cambio que se aplican corresponden al Segmento III del mercado cambiario. Estas incluyen los márgenes comerciales autorizados y están recogidas en el Reglamento del Mercado Cambiario.

Un proceso sin cierre definitivo
El gobierno ha reiterado que la reorganización del mercado cambiario se encuentra en desarrollo. Las autoridades han insistido en que las medidas seguirán ajustándose durante 2026, según la evolución económica y la disponibilidad real de divisas.
El anuncio del Banco Metropolitano se inscribe así en un proceso gradual, todavía abierto, que continúa generando atención dentro y fuera del país.
