El gobernante cubano respondió a las declaraciones del presidente estadounidense sobre supuestos contactos con La Habana. Aseguró que no existe ningún diálogo político y limitó los intercambios a temas migratorios. Trump dijo que se está conversando y que en Cuba deben llegar a un acuerdo «antes de que sea demasiado tarde».
Reacción del Gobierno cubano
Miguel Díaz-Canel Bermúdez pasa la bola ahora del lado de Estados Unidos, al negar públicamente que existan conversaciones con la Casa Blanca. Su declaración llega después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmara que su administración ya estaba hablando con Cuba.
“No existen conversaciones con el gobierno de Estados Unidos, salvo contactos técnicos en el ámbito migratorio”, escribió Díaz-Canel. Con esa frase descartó cualquier negociación política entre Washington y La Habana.

Con ello Díaz Canel responde a recientes declaraciones de Donald Trump donde indica que estaban en contacto, y que debían llegar a un acuerdo «antes de que sea demasiado tarde».

Posición oficial sobre el diálogo
El mandatario cubano sostuvo que su Gobierno mantiene disposición a dialogar con distintas administraciones estadounidenses. Sin embargo, subrayó que ese diálogo solo sería posible bajo condiciones específicas.
“Siempre hemos tenido disposición a sostener un diálogo serio y responsable con los distintos gobiernos de Estados Unidos, incluido el actual, sobre bases de igualdad soberana, respeto mutuo, principios de Derecho Internacional, beneficio recíproco sin injerencia en asuntos internos y con pleno respeto a nuestra independencia”, afirmó.
El mensaje reafirma la línea tradicional del discurso oficial cubano. La Habana condiciona cualquier acercamiento a un cambio profundo en la política de Washington hacia la isla.

Bloqueo y emigración en el centro del mensaje
Díaz-Canel también abordó el tema migratorio y el embargo. Según indicó, el endurecimiento de esa política no guarda relación con los cubanos que residen en territorio estadounidense.
“El origen y extremo endurecimiento del bloqueo no tienen relación con los cubanos residentes en Estados Unidos, empujados allí por esa política fallida y por los privilegios de la Ley de Ajuste Cubano”, señaló.
Añadió que esas personas se han convertido en víctimas del cambio en las políticas migratorias. También acusó a políticos de Miami de traicionar sus intereses.
Acuerdos migratorios vigentes
El gobernante recordó que existen compromisos bilaterales en materia migratoria. Aseguró que Cuba cumple con esos acuerdos de forma estricta.
“Existen Acuerdos Migratorios bilaterales en vigor que Cuba cumple escrupulosamente”, escribió. Para La Habana, este es el único canal de cooperación estable con Estados Unidos en la actualidad.
Fuera de ese marco técnico, el Gobierno cubano insiste en que no hay diálogo político ni negociaciones abiertas.
Un llamado al Derecho Internacional
En la parte final de su mensaje, Díaz-Canel apeló a la experiencia histórica. A su juicio, las relaciones bilaterales solo pueden avanzar si se abandona la presión económica.
“Como demuestra la historia, las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, para que avancen, deben basarse en el Derecho Internacional en vez de en la hostilidad, la amenaza y la coerción económica”, concluyó.
Las declaraciones marcan una clara contradicción con el discurso de la Casa Blanca. Mientras Trump habla de contactos, el régimen cubano insiste en que no existe negociación política alguna.
