La Gaceta Oficial actualiza las reglas sobre impuestos e ingresos en Cuba

La Gaceta Oficial de la República de Cuba publicó una nueva edición (GOC-2026-19-ES1) con disposiciones que vuelven a tocar un asunto especialmente sensible para la población: los ingresos y los impuestos.

El texto actualiza normas vigentes para adaptarlas al escenario posterior a la Tarea Ordenamiento y a los cambios en la estructura de ingresos de personas naturales y actores económicos.

La norma deja claro que el Estado mantiene el control central sobre la recaudación y fiscalización de los ingresos, tanto de personas naturales como de entidades.

El objetivo declarado es reforzar la disciplina tributaria y reducir los ingresos que quedan fuera del sistema oficial.

Más control fiscal sobre personas naturales

Uno de los puntos más relevantes es el fortalecimiento de las facultades de la Administración Tributaria.

La ley consolida la posibilidad de exigir información, verificar datos financieros y cruzar registros para detectar ingresos no declarados.

Esto afecta no solo a trabajadores por cuenta propia o mipymes, sino también a personas naturales que reciben ingresos por diferentes vías.

La obligación de justificar el origen de los ingresos y mantener datos actualizados ante la ONAT queda reforzada.

Ingresos y obligaciones en un contexto de bajos salarios

La actualización normativa mantiene un mínimo exento anual que muchos consideran bajo frente al costo real de la vida. En la práctica, personas con ingresos limitados pueden quedar sujetas a obligaciones fiscales, incluso cuando esos ingresos apenas alcanzan para cubrir gastos básicos.

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Este punto resulta especialmente sensible para jubilados, trabajadores informales y familias que dependen de apoyos externos. La norma no introduce alivios fiscales visibles para estos sectores, pese al deterioro del poder adquisitivo.

El impuesto sobre ventas y servicios sigue pesando en los precios

La Gaceta reafirma la aplicación del impuesto del 10 por ciento sobre ventas minoristas y servicios a la población. Este gravamen, aunque se cobra a los actores económicos, termina trasladándose al precio final que paga el consumidor.

En un mercado con escasa competencia y altos costos, este impuesto contribuye a encarecer bienes y servicios, incrementando la presión sobre los ingresos familiares.

Más trámites y deberes formales para los contribuyentes

El texto legal refuerza las obligaciones formales de los contribuyentes. Se mantiene la exigencia de inscripción, actualización de datos, presentación de declaraciones y cumplimiento estricto de plazos.

El incumplimiento de estos deberes puede derivar en sanciones administrativas y recargos. Para muchos ciudadanos, esto se traduce en más trámites en un sistema ya saturado y con limitaciones operativas.

Una ley que ordena, pero no alivia

La actualización del sistema tributario busca ordenar y cerrar brechas fiscales, pero no introduce medidas que alivien de forma directa la carga económica de la población. En un contexto de inflación, escasez y salarios deprimidos, la nueva Gaceta consolida un modelo de control tributario más estricto.

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Para el ciudadano común, el mensaje es claro: el Estado refuerza las reglas sobre ingresos e impuestos en un momento en que el dinero rinde cada vez menos y las obligaciones se mantienen.

goc-2026-es1

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