Los envíos hacia Cuba continúan siendo una vía esencial de apoyo para miles de familias. La Resolución 9/2026 del Ministerio de Finanzas y Precios y la Resolución 34/2026 de la Aduana General de la República aclaran cómo quedan los beneficios para envíos no comerciales y qué impuestos se aplican en 2026.
De acuerdo con la normativa vigente, se incrementa de forma excepcional el límite del valor de importación mediante envíos, que pasa de 200 a 500 dólares estadounidenses para personas naturales. Este aumento no significa exención total, pero sí amplía el margen permitido.
¿Qué continúa exento?
Se mantiene la exención del pago del impuesto aduanero para los primeros 30 dólares del envío, equivalentes a 3 kg, según la relación peso/valor aplicada por la Aduana de Cuba. A partir de ese límite, el exceso paga un 30 % de impuesto aduanero, como establece la legislación.
Además, los envíos que contengan solo alimentos, artículos de aseo, medicamentos e insumos médicos pueden beneficiarse de condiciones especiales, siempre que no superen los 200 dólares o 20 kg y cumplan con el requisito de contenido exclusivo.
¿Cómo se calcula lo que se paga?
La Aduana General de la República publicó una tabla oficial de valoración por peso, donde cada kilogramo equivale a 10 dólares. El impuesto se aplica únicamente sobre el valor gravado, no sobre el total del envío. Esta tabla es la que utilizan las autoridades aduaneras para determinar el monto a pagar.
Las autoridades reiteran que la importación debe ser sin carácter comercial, y que la Aduana de Cuba tiene la facultad de evaluar cada envío. Cualquier modificación futura deberá anunciarse oficialmente con un mínimo de 30 días de antelación.
Consejos para los envíos a Cuba
Muchos cubanos han compartido experiencias negativas con envíos que contenían alimentos, artículos de aseo o medicamentos que, aun estando amparados por los beneficios arancelarios, fueron clasificados por la Aduana como misceláneas, lo que provocó cobros superiores a los que corresponden.
En estos casos, los destinatarios han debido iniciar procesos de reclamación que suelen ser largos y complejos, y que implican a varias entidades, entre ellas la Aduana de Cuba, Correos de Cuba y la ONAT. Aunque en algunos expedientes las autoridades han reconocido que el cobro fue incorrecto, la devolución del dinero no siempre se produce con rapidez, y hay reportes de cubanos que, incluso después de más de un año, no han recibido el reembolso.
Estos casos dejan una moraleja clara para quienes envían ayuda desde el exterior: si se mandan productos libres de aranceles, es fundamental etiquetarlos correctamente, separarlos bien y asegurarse de que no exista ninguna duda de que se trata de alimentos, aseo o medicamentos, para reducir el riesgo de errores en la clasificación y cobros indebidos.
