Confirman muerte de una cubana en accidente de trenes en España

¿Quién era Tamara Valdés, la cubana fallecida tras el descarrilamiento y choque de trenes en Adamuz, España? Toda la información a continuación. La tragedia ferroviaria ocurrida en la localidad de Adamuz, en la provincia española de Córdoba, España, sigue dejando historias de dolor, despedidas inesperadas y vidas truncadas.

Entre las víctimas del accidente de tren se encuentra Tamara Margarita Valdés, una cubana de 50 años residente en España, cuya muerte ha conmocionado tanto a la comunidad cubana como a quienes compartieron con ella sus últimos días.

Tamara acababa de vivir lo que sus amigos describen como “un fin de semana increíble” en Madrid. Después de 25 años sin verse, se reencontró con amistades de juventud, compartiendo risas, abrazos y recuerdos que hoy cobran un valor eterno. Nadie imaginaba que ese reencuentro sería una despedida definitiva, según una nota del medio el Toque. 

En la tarde del domingo 18 de enero de 2026, Tamara tomó el tren Alvia con destino a Huelva, donde residía y trabajaba.

El viaje, que debía devolverla a su rutina laboral, terminó abruptamente cuando el convoy descarriló en Adamuz, en un accidente que involucró también a otro tren de la empresa Iryo, que cubría la ruta Málaga-Madrid. Hasta el momento, se reportan al menos 43 personas fallecidas.

LEA TAMBIÉN:
Tiempo en Cuba y Florida hoy: frío y lluvias marcan el inicio de la semana

Aunque el nombre de Tamara no aparece aún en los listados oficiales de víctimas ni en los registros de la Embajada de Cuba, las autoridades confirmaron a su familia el fallecimiento, a falta de la identificación definitiva mediante pruebas de ADN.

En las horas posteriores al siniestro, fue reportada como desaparecida, mientras su esposo, Ramón Montón, aguardaba noticias en un centro habilitado para familiares, visiblemente afectado tras haber hablado con ella apenas 20 minutos antes del accidente.

Amigas cercanas como Rosy del Todo Fournier compartieron emotivos mensajes de despedida, recordando no solo el último fin de semana juntas, sino una amistad que se remonta a los años noventa en Cuba.

Ambas emigraron a España como bailarinas y construyeron una vida marcada por el arte, el trabajo y los vínculos profundos. Con el tiempo, Tamara se estableció en Tenerife y luego en Huelva, donde llegó a ser directora de una inmobiliaria y madre de una joven de 18 años.

Hoy, mientras continúan las labores de identificación, la historia de Tamara Valdés trasciende los números del accidente. Es el retrato de una mujer cubana emigrante, de una vida llena de afectos y de un viaje que terminó demasiado pronto, pero que dejó una huella imborrable en quienes la amaron.

Deja un comentario