Unión Europea endurece postura contra Cuba tras voto del Parlamento Europeo que revisará la ayuda que se mantiene desde el bloque al país antillano. El Parlamento Europeo aprobó este miércoles 21 de enero de 2026 una enmienda crucial que llama a revisar y suspender el apoyo de la Unión Europea (UE) al régimen de La Habana, dentro del marco del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación (ADPC) que regula sus relaciones desde 2017.
La enmienda, identificada como número 82 y defendida por los eurodiputados Mariusz Kamiński y Carlo Fidanza, del grupo Conservadores y Reformistas Europeos (ECR), fue respaldada con 331 votos a favor, 241 en contra y 63 abstenciones en la sesión plenaria celebrada en Estrasburgo.
El texto aprobado por la Eurocámara manifiesta una “profunda preocupación” sobre el financiamiento que la UE ha mantenido hacia gobiernos autoritarios como el de Cuba, Venezuela y Nicaragua.
La iniciativa advierte que La Habana ha mantenido vínculos estrechos con gobiernos como los de Moscú y Minsk, y señala también la presencia de militares cubanos vinculados a la invasión rusa de Ucrania, un argumento que ha alimentado la crítica de los eurodiputados hacia la política de cooperación comunitaria.
Además de expresar inquietud, la enmienda insta a la Comisión Europea a utilizar todos los instrumentos disponibles para asegurar el respeto a las normas democráticas y los derechos humanos en la Isla, sin excluir opciones que puedan llevar a la suspensión del acuerdo bilateral.
En reacción, la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC), organización del exilio cubano, calificó la aprobación de la enmienda como “un punto de inflexión en las relaciones entre Europa y La Habana”, argumentando que evidencia el reconocimiento de que el régimen cubano no es neutral, sino un socio que ha facilitado la participación de mercenarios en la guerra en Ucrania.
La aprobación de esta enmienda no suspende automáticamente la ayuda de la Unión Europea a Cuba, pero representa un mensaje político contundente de la Eurocámara hacia el Gobierno cubano.
El voto refleja la creciente presión de sectores dentro del Parlamento Europeo que consideran que la cooperación con La Habana debe estar condicionada a avances concretos en libertades civiles, derechos humanos y respeto al estado de derecho.
Analistas europeos señalan que, de continuar el debate y si el Consejo Europeo se suma a esta posición, podría abrirse un proceso de revisión profunda del acuerdo de cooperación, con implicaciones tanto diplomáticas como económicas para la relación entre la UE y Cuba en los próximos años.
