Ola de frío histórico amenaza al sur de Florida, en ciudades como Miami, Orlando, Tampa, este fin de semana y hasta el lunes. El frío en el sur de Florida continúa intensificándose con la llegada de otro frente frío, aumentando la expectativa ante lo que podría convertirse en el evento invernal más severo en más de una década.
Meteorólogos advierten que las temperaturas previstas para este próximo fin de semana podrían ser las más bajas registradas desde diciembre de 2010, un episodio que aún permanece en la memoria de muchos residentes.
Durante la noche de este miércoles, los valores de temperatura se mantienen en el rango bajo de los 40 grados Fahrenheit, con mínimas que oscilarán entre los 50 y 52 °F.
Una brisa persistente del norte continuará reforzando la sensación térmica fría, aunque se espera una disminución gradual de las lloviznas. Para el jueves, el panorama será mayormente soleado, con un ligero aumento de las temperaturas durante la tarde, alcanzando máximas entre 68 y 71 °F.
El viernes y el sábado el ambiente seguirá siendo fresco, aunque con un leve incremento en la humedad. Esta combinación podría generar chubascos aislados a dispersos, especialmente el sábado en la tarde, cuando un nuevo sistema frontal se aproxime a la región. Las temperaturas máximas rondarán entre 70 y 73 °F, acompañadas de brisas moderadas.
El cambio más significativo llegará el sábado por la noche, cuando un frente frío mucho más potente cruce el sur de Florida e introduzca una masa de aire ártico. Para el amanecer del domingo y el lunes se espera el periodo más frío de la temporada, con mínimas que podrían descender a los 30 °F en zonas de Miami-Dade y Broward, y sensaciones térmicas en los 20 °F.
Las autoridades recomiendan a los residentes tomar precauciones, especialmente con personas vulnerables, mascotas y tuberías expuestas. Aunque el cielo estará despejado y no se prevén lluvias para domingo y lunes, el frío intenso podría generar condiciones peligrosas poco habituales para la región.
Este evento refuerza un patrón climático extremo que ha afectado a gran parte de Estados Unidos, donde millones de personas enfrentan hielo, nieve y temperaturas peligrosamente bajas. En Florida, donde el clima cálido suele predominar, este episodio ártico marca un recordatorio inusual de la fuerza de los sistemas invernales.
