Economista cubano Pedro Monreal desmontó el optimismo oficial sobre el arroz en Cuba: “Un salto improbable en solo dos o tres años”. Más detalles de inmediato. Basándose en los propios datos oficiales, el economista cubano cuestionó las cifras anunciadas por el presidente Miguel Díaz-Canel en su rueda de prensa y advirtió sobre las limitaciones estructurales del sector agrícola.
El economista volvió a poner en duda el discurso oficial sobre la autosuficiencia alimentaria en Cuba, esta vez centrando su análisis en la producción nacional de arroz.
Tras las declaraciones del presidente Miguel Díaz-Canel, quien aseguró que en “dos o tres años” el país no tendría que importar arroz, Monreal calificó el escenario como altamente improbable dadas las condiciones actuales del sector agrícola.
Según explicó el especialista, para que Cuba dejara de importar arroz en ese corto plazo, la cosecha de 2028 o 2029 tendría que alcanzar aproximadamente 1,29 millones de toneladas de arroz cáscara húmedo, lo que equivaldría a unas 600 mil toneladas de arroz consumo.
Esa cifra representaría un salto productivo sin precedentes recientes en la agricultura cubana, marcada por bajos rendimientos, escasez de insumos y problemas estructurales persistentes.
Monreal subrayó que el país arrastra desde hace años una fuerte dependencia de las importaciones de arroz, uno de los alimentos básicos de la dieta cubana.
La falta de fertilizantes, combustible, sistemas de riego eficientes y financiamiento adecuado limita seriamente cualquier proyección optimista. A esto se suman los problemas de organización, la baja productividad de la tierra y la pérdida de fuerza laboral en el campo.
El economista también señaló que los anuncios oficiales suelen omitir datos clave, como los rendimientos reales por hectárea y las pérdidas poscosecha, factores que reducen considerablemente el volumen final disponible para el consumo.
En ese contexto, presentar la autosuficiencia arrocera como un objetivo cercano puede generar expectativas poco realistas en la población.
Para Monreal, más que promesas a corto plazo, Cuba necesitaría una transformación profunda del modelo agrícola, con incentivos reales a los productores, acceso estable a insumos y un entorno económico menos restrictivo.
Sin esos cambios, alcanzar niveles de producción cercanos a 1,3 millones de toneladas de arroz cáscara resulta, en sus palabras, un “salto improbable”.
