Anuncian fuertes medidas en la Isla de la Juventud: ¿anticipo de lo que viene para el resto de Cuba?

Las autoridades de la Isla de la Juventud, Cuba, anunciaron un paquete de medidas severas y de amplio alcance para enfrentar la crítica escasez de combustible y la compleja situación electroenergética que atraviesa el territorio, en lo que muchos interpretan como un ensayo o adelanto de políticas que podrían extenderse a otras regiones del país si la crisis se profundiza.Según una comunicación oficial difundida por indicación de la máxima dirección del país y del territorio, el municipio no está exento de cumplir con disposiciones nacionales orientadas a mitigar el impacto del déficit de combustibles.

Entre las decisiones más significativas se encuentra la afectación programada del servicio eléctrico durante cuatro horas en ciclos continuos a lo largo de las 24 horas, con la posibilidad de ampliar los apagones en función de la disponibilidad real de combustible.

En comunidades como Cocodrilo, los cortes eléctricos se concentrarán entre las 8:00 de la mañana y las 4:00 de la tarde.

El plan contempla además un reordenamiento profundo de la actividad laboral, limitando la presencia física a personal administrativo indispensable y promoviendo el teletrabajo cuando sea posible.

Los edificios administrativos permanecerán totalmente desconectados del sistema eléctrico los fines de semana, mientras que las bodegas y entidades comerciales ajustarán sus horarios en función de los apagones.

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El impacto se extiende al transporte público, con la reducción y control estricto de rutas principales y la drástica disminución de la frecuencia hacia comunidades más aisladas. Incluso la salida del ferry Perseverancia queda sujeta a la disponibilidad de combustible, con apenas una o dos frecuencias semanales en el mejor de los casos.

Uno de los puntos más sensibles es la suspensión total de actividades recreativas, bares y áreas de ocio, así como el cierre de centros educacionales internos, cuyos estudiantes serán reubicados en sus hogares hasta nuevo aviso.

A ello se suma la paralización del 100 % de las inversiones del territorio, incluyendo sectores estratégicos como la agricultura, la pesca y la Empresa Eléctrica.

El paquete de medidas incluye también controles diarios, sanciones directas a directivos incumplidores, desconexión permanente de equipos de alto consumo, redistribución forzosa de combustible y un reforzamiento del discurso de ahorro mediante los medios locales y las organizaciones políticas y de masas.

Aunque el anuncio se circunscribe a la Isla de la Juventud, su alcance y severidad despiertan interrogantes inevitables: ¿marca este plan el rumbo que podría seguir el resto del país? En un contexto nacional de apagones prolongados, caída del suministro energético y creciente malestar social, las decisiones adoptadas en este territorio especial podrían funcionar como un laboratorio de medidas de emergencia, anticipando un escenario de mayor control, restricciones y centralización en otras provincias de Cuba.

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