EE.UU. anuncia 6 millones de dólares en ayuda a Cuba: “un poco de frijoles y laticas”, según viceministro cubano

El gobierno de Estados Unidos anunció la asignación de 6 millones de dólares en ayuda humanitaria adicional para Cuba, destinados principalmente a personas afectadas por el huracán Melissa en la región oriental del país.

El anuncio se produce en medio de una profunda crisis económica y energética en la isla y ha generado una respuesta crítica desde el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.

Según informó el Departamento de Estado de EE. UU., la ayuda consiste en alimentos básicos y artículos de primera necesidad, entre ellos arroz, frijoles, pastas, latas de atún y lámparas solares.

La distribución se realizará a través de la Iglesia Católica y la organización Cáritas, con énfasis en comunidades que aún enfrentan dificultades tras el paso del huracán a finales del año pasado.

Un funcionario del Departamento de Estado explicó que personal de la Embajada de Estados Unidos en Cuba participará en la supervisión del proceso de entrega para asegurar que la ayuda llegue directamente a la población beneficiaria.

De acuerdo con Washington, el objetivo es evitar desvíos y garantizar que los suministros se utilicen con fines humanitarios.

La ayuda anunciada se suma a otros programas de asistencia previos y ocurre en un contexto de escasez de alimentos, apagones prolongados y dificultades en el acceso a recursos básicos en varias provincias del país, especialmente en el oriente.

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Así respondió Cuba a la ayuda de EE.UU

Tras el anuncio, el viceministro de Relaciones Exteriores,Carlos R. Fernández de Cossío, reaccionó públicamente cuestionando el alcance y el enfoque de la ayuda.

En un mensaje difundido en redes sociales, el funcionario calificó de “hipócrita” la política estadounidense, al considerar que se mantienen medidas económicas severas mientras se anuncian envíos limitados de asistencia.

Según expresó, resulta contradictorio “aplicar medidas coercitivas draconianas que niegan condiciones económicas básicas a millones de personas y luego anunciar sopa y latas para unos pocos”. La declaración refleja la postura oficial del gobierno cubano, que sostiene que las sanciones afectan de forma directa la capacidad del país para garantizar alimentos, combustible y otros insumos esenciales.

Aunque la asistencia anunciada está dirigida a zonas específicas y a víctimas de un evento climático, su anuncio ocurre en un momento en que gran parte de la población cubana enfrenta dificultades para cubrir necesidades básicas. La respuesta del vicecanciller subraya que, desde la perspectiva del gobierno cubano, la ayuda no compensa el impacto general de las restricciones económicas externas.

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