La crisis de combustible que atraviesa Cuba sigue generando inquietud dentro y fuera del país.
Las afectaciones no se limitan al transporte interno ni a los apagones, sino que también han puesto bajo la lupa al tráfico aéreo internacional, en especial las rutas con Estados Unidos.
En los últimos días, aerolíneas extranjeras han comenzado a ajustar sus operaciones ante la falta de combustible de aviación en aeropuertos cubanos.
Esto ha reavivado las dudas entre viajeros, familiares y agencias sobre posibles cancelaciones, retrasos o cambios repentinos en los vuelos.
El contexto no es menor. La escasez de combustible ha obligado al Gobierno cubano a imponer restricciones en la venta de gasolina y a paralizar la comercialización en moneda nacional y en dólares en varias zonas del país, mientras se agravan las afectaciones al transporte y a la vida cotidiana.
¿Qué está ocurriendo con los vuelos desde Estados Unidos?
En medio de este escenario, los vuelos entre Estados Unidos y Cuba continúan operando con normalidad por el momento.
Así lo confirmó un portavoz del Aeropuerto Internacional de Miami, citado por el medio Local 10 News.
Según explicó la fuente, hasta ahora no se ha cancelado ningún vuelo entre Miami y la isla, a pesar de la severa escasez de combustible que afecta a Cuba. La clave está en la distancia del trayecto.
Los vuelos entre Miami y los aeropuertos cubanos son lo suficientemente cortos como para que las aerolíneas carguen todo el combustible necesario para el viaje de ida y regreso sin tener que repostar en territorio cubano.
Ventaja operativa para las rutas cortas
Esta característica ha permitido que las aerolíneas que operan desde el sur de Florida mantengan sus operaciones, incluso en un contexto de crisis energética.
Al no depender del abastecimiento local de combustible, el riesgo inmediato de suspensión es menor.
Sin embargo, esta ventaja no se extiende a todas las compañías.
Las aerolíneas que cubren rutas más largas sí necesitan repostar en Cuba para completar sus trayectos, lo que las coloca en una situación mucho más vulnerable.
Aerolíneas internacionales ya suspenden operaciones
Un ejemplo claro es Air Canada, que decidió suspender sus vuelos a la isla tras ser informada de que el combustible de aviación no estaría disponible en los aeropuertos cubanos.
Este tipo de decisiones refleja que la crisis no es temporal ni aislada. El sector aéreo comienza a sentir el impacto directo de una escasez que afecta a múltiples áreas del país.
Un escenario aún incierto
La situación se desarrolla en un momento de mayor presión de Estados Unidos sobre el Gobierno cubano y de reducción de los envíos de petróleo desde países aliados. Estos factores han profundizado la crisis energética que vive la isla.
Aunque los vuelos entre Estados Unidos y Cuba se mantienen activos por ahora, el escenario sigue siendo frágil.
Cualquier cambio en la disponibilidad de combustible podría modificar rápidamente el panorama en los próximos días.
