El precio del dólar en Cuba marcó este martes un nuevo récord histórico en el mercado informal, al superar la barrera de los 500 pesos cubanos por unidad.
La cotización fue registrada en horas de la tarde, según los principales referentes del mercado informal de divisas.

Esto confirma un deterioro acelerado del peso cubano. Además, refleja la profundidad de la crisis económica que atraviesa el país.
De acuerdo con las actualizaciones más recientes del mercado informal, el dólar estadounidense se cotiza en 500 pesos cubanos. Esto sucede tras un incremento de cinco pesos en pocas horas.
Por otra parte, el euro también muestra una escalada significativa y alcanza los 555 pesos cubanos. Mientras tanto, la MLC sube hasta los 410 pesos.
Por consiguiente, estas cifras colocan a las principales divisas en niveles nunca antes vistos. También refuerzan la pérdida de confianza en la moneda nacional.
Este salto ocurre el mismo día en que las tasas oficiales reconocieron un aumento relevante. Sobre todo, esto sucede en el euro, dentro del llamado segmento tres del Banco Central de Cuba.

En ese esquema oficial, el dólar fue fijado en 455 pesos cubanos y el euro en 542 pesos. Esto amplía aún más la brecha entre el mercado estatal y el informal. Además, la diferencia evidencia que el mercado negro sigue siendo el principal termómetro de la economía real para la población.
La subida del dólar por encima de los 500 pesos tiene un impacto inmediato en los precios de alimentos, transporte y servicios básicos.
Muchos productos, tanto en el sector privado como en el estatal, se fijan tomando como referencia la tasa informal.
Esto reduce todavía más el poder adquisitivo de salarios y pensiones, que permanecen muy por debajo del costo real de la vida.
Para dimensionar el impacto, el salario medio en la isla es ahora mismo de 6685, 3 pesos, lo que equivale a unos dólares. Mientras que a quienes cobran un salario mínimo de 2100 CUP apenas les alcanza para 4,2 dólares.
Se agudiza la crisis
Este escenario cambiario coincide con una jornada crítica para el sistema eléctrico nacional.
La Unión Eléctrica ha advertido una disponibilidad muy baja y afectaciones que rozan los 2 mil megawatts en el horario pico. Esto se traduce en apagones prolongados en gran parte del país.
La crisis energética, a su vez, está estrechamente ligada a la reducción de arribos de combustible y a las limitaciones financieras del Estado.
Caída en el turismo
A la compleja situación interna se suma el golpe al turismo. En las últimas horas se ha confirmado la cancelación de vuelos de al menos tres aerolíneas canadienses hacia Cuba.
Canadá es el principal emisor de turistas a la isla. Por lo tanto, estas cancelaciones representan una señal preocupante para una de las pocas fuentes de divisas que aún sostiene la economía cubana.
El contexto externo tampoco ofrece alivio. Venezuela, tradicional aliado energético y financiero, atraviesa cambios políticos y ha reducido gradualmente el envío de recursos y personal, incluidos los programas médicos.
Con menos turismo, menos combustible y sin nuevas fuentes claras de ingresos, el alza del dólar por encima de los 500 pesos aparece como un síntoma más de una crisis estructural. Esta crisis continúa profundizándose.
