Trump oficializa su apoyo a María Elvira y Carlos Giménez para 2026. Los emigrados cubanos en Miami enfrentan el dilema de la mano dura frente a la necesidad de ayudar a sus familias.
El expresidente Donald Trump dio un espaldarazo definitivo a las aspiraciones de reelección de María Elvira y Carlos Giménez, consolidando el ala más conservadora de la representación cubanoamericana en el Congreso.
A través de comunicados, Trump elogió la trayectoria de ambos, destacando a Giménez por su gestión previa como alcalde y a María Elvira por su capacidad para «confrontar a las noticias falsas» y a las dictaduras del hemisferio. Sin embargo, este endoso llega en un momento de tensión para los emigrados cubanos, quienes ven cómo la retórica de asfixia al régimen complica cada vez más el sustento de sus parientes en la isla.
Para el sector de la emigración que llegó en la última década, el discurso de la «mano dura» es un arma de doble filo. Si bien existe un rechazo mayoritario al sistema político cubano, las medidas que restringen vuelos, remesas o envíos terminan convirtiéndose en un «impuesto familiar» que recae sobre la diáspora. «Cada vez que se aprieta la tuerca en Washington, yo tengo que buscar 100 dólares extra aquí para que mi mamá no pase trabajo allá», afirma L. Acosta, un residente de Miami.
El equilibrio entre el voto y el bolsillo
La figura de María Elvira ha sido especialmente señalada por este conflicto. En su respuesta al respaldo de Trump, la congresista aseguró que seguirá luchando por lo que la comunidad «merece», mencionando tanto el combate al comunismo como la necesidad de bajar el costo de la vivienda en Miami. Sin embargo, no pocos emigrados sienten que su alineación con las posturas más radicales de figuras como Carlos Giménez deja poco espacio para soluciones prácticas que no sacrifiquen el bienestar de la familia cubana.
En las plataformas digitales, el debate no cesa. Mientras algunos aplauden la firmeza contra La Habana, otros critican que se priorice la ideología sobre la realidad humana. El usuario Populist Pup incluso atacó el apoyo de Trump, calificando a María Elvira de «pro-amnistía» en un intento de empujarla aún más hacia el radicalismo. Este escenario obliga a los emigrados a decidir si su voto será un respaldo a la confrontación geopolítica o un grito de auxilio por la economía doméstica de sus hogares en ambos lados del Estrecho de Florida.
