El anuncio se divulgó en sus canales oficiales y forma parte de los mensajes de rutina sobre servicios consulares.
La Embajada de Estados Unidos en La Habana modificó su funcionamiento y reduce los horarios y días de trámites.
La decisión responde a la escasez de combustible y a la necesidad de ajustar el consumo eléctrico.
La sede diplomática informó que limitará la atención presencial y reorganizará su calendario habitual.
Nuevos días de atención presencial
La representación estadounidense explicó que atenderá de forma presencial solo martes, miércoles y jueves.
Los lunes y viernes abrirá exclusivamente para emergencias relacionadas con ciudadanos estadounidenses.
La medida, según detalló la propia embajada, busca “conservar combustible y optimizar nuestro uso de energía”.
La decisión coincide con la actual crisis energética que atraviesa Cuba, marcada por déficits de generación eléctrica y restricciones en el suministro de combustible.
Cambios en los servicios de visa
La embajada también informó que los trámites programados para lunes y viernes serán reprogramados.
Esto incluye entrevistas, revisión de documentos y recogida de pasaportes.
Los solicitantes afectados recibirán comunicación directa con la nueva fecha de cita. La sede diplomática pidió que no se realicen llamadas para consultar sobre estos cambios, ya que el contacto se hará de forma individual.
Con este ajuste, los servicios de visa continuarán, pero concentrados en tres días a la semana.

Canales de contacto disponibles
La Embajada de Estados Unidos recordó que mantiene activa su línea telefónica en el +(53) (7) 839-4100.
Fuera del horario laboral, los ciudadanos estadounidenses pueden marcar 1 y luego 0 para emergencias.
También siguen operativos los canales digitales, como el correo electrónico y las redes sociales oficiales.
La reducción de jornadas presenciales no implica el cierre de la misión diplomática, sino una reorganización temporal de sus operaciones.
En el contexto actual, varias instituciones en Cuba han ajustado horarios y servicios para enfrentar la falta de combustible.
La sede diplomática estadounidense se suma ahora a esas medidas, con el objetivo de garantizar su funcionamiento esencial.
