El Gobierno de Trump estaría impulsando un plan para acelerar la revocación de ciudadanías a estadounidenses naturalizados, como parte de una estrategia más amplia para endurecer la política migratoria en Estados Unidos.
Según un reporte publicado por NBC News, funcionarios estarían solicitando a las oficinas de inmigración que envíen entre 100 y 200 posibles casos mensuales a la oficina de litigios de inmigración.
De acuerdo con la información, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), entidad adscrita al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), ha comenzado a reasignar personal y enviar expertos a más de 80 oficinas en todo el país para identificar casos de desnaturalización.
El objetivo sería incrementar de manera significativa el número de expedientes revisados y potencialmente llevados ante tribunales.
Históricamente, los procesos de desnaturalización han sido poco frecuentes y generalmente vinculados a personas que ocultaron antecedentes criminales graves, crímenes de guerra o fraude durante su proceso de naturalización.
Sin embargo, bajo el nuevo enfoque atribuido al Gobierno de Donald Trump, el volumen de casos podría aumentar considerablemente si se concreta la meta mensual señalada por fuentes cercanas a los planes.
Durante el primer mandato de Trump, el Departamento de Justicia presentó formalmente 102 casos de este tipo en cuatro años.
En comparación, la nueva estrategia buscaría elevar ese ritmo de manera sustancial. El Departamento de Justicia ya habría instruido a sus abogados a priorizar casos que involucren riesgos para la seguridad nacional, fraude contra programas como Medicaid o Medicare y otras violaciones graves.
Un portavoz de USCIS reiteró que la agencia mantiene una política de “cero tolerancia” hacia el fraude en el proceso de naturalización y que procederá contra cualquier individuo que haya obtenido la ciudadanía mediante tergiversación o declaraciones falsas.
La agencia sostiene que estas acciones buscan proteger la integridad del sistema migratorio estadounidense.
Este esfuerzo se enmarca en una agenda más amplia para reducir la inmigración y reforzar los controles migratorios.
Según datos oficiales, alrededor de 800,000 personas se naturalizan cada año en Estados Unidos. Para obtener la ciudadanía, los solicitantes deben cumplir requisitos como residencia permanente legal, dominio básico del inglés, conocimiento de historia y civismo, y demostrar buena conducta moral.
El debate sobre la ciudadanía, incluida la ciudadanía por nacimiento contemplada en la Constitución, continúa siendo un tema central en la política estadounidense.
La posible expansión de los procesos de desnaturalización podría tener un impacto significativo en comunidades de inmigrantes naturalizados y reavivar el debate legal y político en torno a los límites del poder ejecutivo en materia migratoria.
