Nuevo Anteproyecto de Ley de la Vivienda en Cuba: los cambios que podrían transformar la propiedad en la isla

El gobierno cubano abrió a consulta pública un nuevo Anteproyecto de Ley de la Vivienda. El texto propone sustituir la normativa vigente desde 1988 y modificar puntos sensibles del régimen de propiedad.

La propuesta llega en medio de un déficit que supera las 900000 viviendas y un parque habitacional con graves problemas estructurales. El debate ya genera expectativas dentro y fuera del país.

Fin de la confiscación por emigrar

Uno de los cambios más comentados es la eliminación de la confiscación automática por salida definitiva del país.

El anteproyecto establece que quienes se establezcan permanentemente en el extranjero podrán conservar, heredar y transmitir su vivienda en Cuba. La residencia fuera del territorio no implicaría la pérdida del inmueble.

Durante años, emigrar significaba perder la propiedad. La medida afectó a miles de familias y generó inseguridad jurídica. Con la modificación, el Estado equipara formalmente los derechos patrimoniales de emigrados y residentes en lo relativo a bienes inmuebles.

Hasta dos viviendas y una de descanso

El texto amplía los límites de propiedad para personas naturales.

Se podrán poseer hasta 2 viviendas. Además, se reconoce una tercera categoría: la vivienda de descanso, ubicada en zonas de playa, campo o montaña, que podrá mantenerse de forma independiente.

Hasta ahora la acumulación estaba restringida. La flexibilización podría impactar el mercado inmobiliario y también ampliar diferencias patrimoniales en un contexto económico complejo.

Compraventa y herencia con menos trabas

La propuesta promete simplificar los procesos de transmisión.

Se flexibilizan las reglas para venta, donación, permuta y herencia. Las viviendas de descanso tendrán iguales derechos de transmisión que las residenciales.

LEA TAMBIÉN:
Fallece el actor cubano Alden Knight a los 89 años en La Habana

El gobierno plantea reducir la discrecionalidad de autoridades locales y agilizar trámites. El objetivo declarado es dinamizar un sector históricamente limitado por controles administrativos.

Hipotecas por primera vez

El anteproyecto introduce la figura del financiamiento hipotecario.

Las familias podrían adquirir o construir viviendas mediante créditos a largo plazo garantizados con el propio inmueble. Hasta ahora predominaban el ahorro personal, las remesas o la autoconstrucción progresiva.

El alcance real dependerá de tasas de interés y capacidad de pago. En un entorno de inflación y bajos salarios estatales, la viabilidad del sistema aún genera dudas.

Subsidios y sectores priorizados

El texto define grupos con prioridad en beneficios.

Incluye damnificados por desastres naturales, familias en hacinamiento, jóvenes en edad laboral, familias numerosas, adultos mayores, personas con discapacidad y víctimas de violencia doméstica.

También dedica un apartado al acceso juvenil a la vivienda. Sin embargo, la disponibilidad de materiales y recursos sigue siendo un obstáculo clave.

Cambios en el alquiler

La propuesta incrementa la proporción de viviendas destinadas al arrendamiento y autoriza el subarrendamiento.

La intención es ampliar la oferta formal y reducir la presión de precios en el mercado informal. El efecto dependerá de la regulación y de la capacidad estatal para supervisar sin añadir nuevas cargas burocráticas.

Un parque habitacional deteriorado

Cuba cuenta con alrededor de 4.1 millones de viviendas. El 35 por ciento, unas 1400000, está en estado regular o malo.

LEA TAMBIÉN:
¿Qué pasará con los servicios bancarios? Banco Metropolitano reajusta sus horarios 

El anteproyecto prevé que el Estado asuma rehabilitaciones estructurales en edificios muy deteriorados. También fortalece las juntas de administración en inmuebles multifamiliares, que podrán fijar cuotas y contratar servicios para mantenimiento.

Déficit y próximos pasos

En el primer semestre de 2025 se construyeron 2728 viviendas. El déficit supera las 929000 unidades.

La consulta pública se extenderá hasta el 28 de febrero de 2026. Luego el texto será presentado a la Asamblea Nacional del Poder Popular para su debate y posible aprobación.