En los últimos días, consumidores en distintas provincias de Cuba han denunciado en redes sociales un aumento injustificado de precios en productos de alta demanda comercializados por negocios privados y mipymes.
Estas alzas, según los reclamos ciudadanos, violan lo establecido en la Resolución 225/2025 del Ministerio de Finanzas y Precios, que fija precios tope para determinados alimentos y artículos básicos.
La Resolución 225/2025 establece límites claros en pesos cubanos para productos esenciales, muchos de los cuales están exentos del pago de aranceles aduaneros con el objetivo de facilitar su importación y venta a la población.
Sin embargo, usuarios reportan que en la práctica algunos establecimientos están vendiendo por encima de los montos permitidos, sin justificación visible y sin que se perciba un control efectivo.
Entre los productos regulados se encuentra el pollo troceado, cuyo precio máximo es de 312.80 CUP por libra y 680.00 CUP por kilogramo. En formatos mayores, como caja de 20 kilogramos, el tope es de 13,600.00 CUP. El aceite comestible (excepto el de oliva) tiene un límite de 990.00 CUP por litro y 495.00 CUP en envases de 500 ml.
La leche en polvo también está regulada: 1 kilogramo no debe superar los 1,675.00 CUP. Las pastas alimenticias tienen un precio máximo de 835.00 CUP por kilogramo, mientras que las salchichas no pueden venderse por encima de 1,045.00 CUP el kilogramo. En el caso del detergente, el tope es de 630.00 CUP por kilogramo.
Estos productos forman parte de la canasta de mayor demanda en el actual contexto económico, marcado por inflación y dificultades de abastecimiento. Precisamente por ello, la normativa busca proteger al consumidor y evitar prácticas especulativas.
Otro punto relevante es el pago digital a través de plataformas como Transfermóvil y Enzona. Las autoridades han reiterado que los comercios deben aceptar estas modalidades y aplicar los descuentos correspondientes.
Si un establecimiento se niega a aceptar el pago electrónico, el cliente puede denunciarlo ante el Banco Central de Cuba a través de la línea gratuita 800 22 622.
En un escenario económico complejo, el respeto a los precios topados y a las regulaciones vigentes no es solo una obligación legal, sino una necesidad social.
