Un cubano detenido con 22 migrantes cerca de Key Largo fue señalado como presunto traficante de personas tras una operación marítima de autoridades estadounidenses.
La intercepción ocurrió el 15 de septiembre de 2026 cerca de Angelfish Creek, en los Cayos de Florida. El caso se conoció públicamente el lunes 21.
En la embarcación viajaban 13 ciudadanos chinos, ocho ecuatorianos y un dominicano. Con el ciudadano cubano, había 23 personas a bordo.
Una aeronave detectó la embarcación
Una aeronave de Air and Marine Operations localizó el bote durante una patrulla de la operación Vigilant Sentry. Unidades marítimas de Miami y Key Largo coordinaron la intervención con la Guardia Costera.
El barco era una embarcación tipo “cuddy cabin” de 27 pies, equivalente a poco más de ocho metros. La operación concluyó sin incidentes y las autoridades incautaron la nave.
Las 23 personas pasaron al cúter Pablo Valent de la Guardia Costera para su procesamiento. El nombre del cubano detenido y los posibles cargos no se han divulgado.
Sin pruebas de una ruta desde Cuba
El cubano detenido con 22 migrantes es la única conexión confirmada del caso con la Isla. No existe evidencia pública de que los ciudadanos chinos partieran desde territorio cubano.
La presencia de migrantes chinos en rutas marítimas del Caribe resulta menos frecuente que la de ciudadanos cubanos, haitianos o dominicanos. Sin embargo, las autoridades han detectado otros grupos durante los últimos años.
El 10 de junio de 2026, la Guardia Costera interceptó cerca de Key Biscayne otra embarcación con 25 personas que se identificaron como ciudadanos chinos. El bote ignoró inicialmente las órdenes de detenerse.
Los guardacostas utilizaron disparos incapacitantes contra la embarcación y no se reportaron heridos.
Vigilancia reforzada frente al sur de Florida
La intercepción ocurrió después de que Estados Unidos ampliara determinadas facultades de CBP para revisar embarcaciones hasta 24 millas náuticas de la costa. La medida abarca aguas cercanas a los Cayos de Florida.
Las autoridades mantienen patrullas aéreas y marítimas contra el tráfico de personas y las entradas irregulares. También advierten sobre riesgos de arresto, procesamiento, expulsión y muerte durante estas travesías.
El origen del viaje, la ruta seguida y la forma en que el cubano habría contactado a los migrantes permanecen bajo investigación.

















