España defenderá a las empresas españolas en Cuba que mantienen intereses comerciales y rechazará la aplicación extraterritorial de sanciones estadounidenses.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, expuso esa posición durante un acto del Atlantic Council en Nueva York. Sus declaraciones coinciden con un fuerte repliegue de compañías extranjeras en la isla durante 2026.
«El Gobierno español siempre va a defender a sus empresas, las empresas españolas que hacen negocios en cualquier parte del mundo, y no aceptamos la extraterritorialidad de las leyes y las sanciones», afirmó Albares.
Las grandes hoteleras españolas ya salieron de Cuba
La declaración no implica que las principales cadenas hoteleras españolas continúen administrando establecimientos cubanos. Meliá, Iberostar y Barceló abandonaron sus operaciones en la isla durante 2026.
Meliá llegó a gestionar 34 hoteles en Cuba al comenzar el año. La compañía terminó toda su actividad el 24 de julio, tras alegar dificultades operativas, legales, económicas y financieras.
Iberostar había reducido antes su presencia y finalmente dejó los establecimientos que conservaba. Barceló, que administraba dos hoteles, tampoco mantiene operaciones en el país.
El Gobierno cubano reconoció en julio la salida de siete cadenas hoteleras internacionales. Esas empresas gestionaban el 46 % de las habitaciones disponibles en la planta hotelera nacional.
La retirada de las grandes cadenas no supone la desaparición de todos los negocios españoles. Otras compañías pueden conservar contratos, inversiones o relaciones comerciales fuera del sector hotelero.
Air Europa conserva la conexión con la isla
Air Europa figuraba en junio como la única aerolínea española que mantenía vuelos hacia Cuba. Iberia y World2Fly habían suspendido sus servicios.
La compañía realizaba una escala técnica en Santo Domingo en la ruta desde La Habana hacia Madrid. Esa parada permitía repostar antes de continuar el viaje a España.
La operación aérea podría variar según las condiciones existentes en Cuba. La disponibilidad de combustible, la crisis económica y los costos operativos han afectado al transporte y al turismo.
Antes de las salidas registradas este año, firmas españolas estaban vinculadas a más de 70 contratos de administración hotelera. El mercado cubano tenía entonces más de un centenar de acuerdos gestionados por unas 20 cadenas extranjeras.
Entre las empresas españolas mencionadas aparecían Meliá, Iberostar, Valentín, Blau, Roc, Barceló y Axel. Algunas ya habían reducido actividades o dejado de comercializar habitaciones antes del retiro de las compañías principales.
Madrid rechaza la extraterritorialidad de las sanciones
Albares sostuvo que la postura española cuenta con el respaldo de la Comisión Europea. También defendió el respeto a la soberanía, la integridad territorial cubana y el derecho internacional.
«Todo lo que tenga que ver con Cuba debe respetar la soberanía de Cuba, su integridad territorial y, por supuesto, el derecho internacional», declaró el ministro.
El jefe de la diplomacia española también descartó el uso de la fuerza contra Cuba y otros países latinoamericanos. «El uso de la fuerza cuando se trata de cualquier país de América Latina, incluida Cuba, es algo que excluimos completamente», aseguró.
España mantiene conversaciones con las autoridades cubanas sobre sus intereses y los de la comunidad latinoamericana, según Albares. Su Gobierno insiste en que protegerá a las compañías que aún hagan negocios legalmente permitidos por España y la Unión Europea.
La inversión española acumulada en Cuba entre 1993 y 2024 alcanzó 465 millones de euros, según datos del ICEX citados en la información de referencia, con una elevada concentración en los servicios de alojamiento.

















