El Pacífico mantiene una intensa actividad ciclónica, con varios sistemas activos y una nueva zona de bajas presiones que continúa organizándose.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC) elevó considerablemente la probabilidad de desarrollo de esta perturbación, situada al este-sureste de las islas de Hawái.
Nuevo sistema podría convertirse en depresión tropical
La zona de bajas presiones, identificada como EP91, muestra señales de una mejor organización. Las condiciones ambientales son favorables para que continúe desarrollándose.
Según el reporte del NHC de este lunes 28 de septiembre, existe un 90 % de probabilidad de formación durante las próximas 48 horas. La misma probabilidad se mantiene para los próximos siete días.
Los meteorólogos esperan que una depresión tropical pueda formarse entre este lunes y el martes. El sistema debe desplazarse de manera general hacia el noreste.
Por el momento, el pronóstico indica que permanecerá bastante al este de las islas de Hawái.
Polo, Nolo y Rachel siguen activos
El panorama del Pacífico también incluye otros tres ciclones tropicales bajo vigilancia del Centro Nacional de Huracanes.
Polo continúa como huracán cerca de la península de Baja California, México. Nolo también mantiene categoría de huracán y se encuentra al suroeste de las principales islas de Hawái.
Rachel, por su parte, figura como tormenta tropical al sur-suroeste de Acapulco, México. La imagen de perspectivas para siete días muestra la amplia distribución de estos sistemas sobre el Pacífico.
La situación ha cambiado con rapidez durante las últimas jornadas. Un día antes, el NHC estimaba probabilidades menores para el área que ahora se identifica como EP91.
Temporada ciclónica mantiene elevada actividad en el Pacífico
La evolución de EP91 será seguida durante las próximas horas para determinar si logra establecer una circulación suficientemente organizada y recibe clasificación como depresión tropical.
El Centro Nacional de Huracanes publica actualizaciones periódicas sobre los ciclones activos y las áreas con potencial de desarrollo. Los pronósticos pueden modificarse a medida que llegan nuevos datos de satélite y observaciones meteorológicas.
















