Los paneles solares en Jobabo destinados al bombeo de agua comenzaron a recibir un marcaje invisible que puede detectarse con luz ultravioleta.
El marcaje comenzó en una instalación de Birama
La medida se aplicó en una instalación fotovoltaica del asentamiento de Birama, en Jobabo, provincia de Las Tunas. Busca facilitar la investigación si vuelven a sustraerse paneles u otros componentes de estos sistemas de bombeo.
El periodista Yaidel Miguel Rodríguez Castro, de Radio Cabaniguán, explicó que los equipos fueron tratados con un gel de seguridad. El producto se adhiere a la piel de quien entra en contacto con las superficies marcadas.
Las huellas del contacto no se distinguen a simple vista, pero aparecen al exponerlas a luz ultravioleta. El marcaje permitiría comprobar si una persona tocó los equipos durante la investigación de un posible robo.
Rodríguez Castro señaló que este tipo de protección también se utiliza en sistemas fotovoltaicos de instituciones y entidades estatales. Mencionó además infraestructuras vinculadas con la generación de energía y bancos de transformadores.
Preguntas sobre la eficacia del gel
El anuncio despertó dudas sobre el uso de guantes para evitar el contacto con el producto. Rodríguez Castro respondió que los guantes no serían una barrera, aunque no explicó cómo actuaría el gel en ese caso.
Entre los comentarios también hubo una propuesta para ofrecer el marcaje a propietarios de paneles solares instalados en viviendas. Otras personas llevaron la conversación al servicio de agua y preguntaron cuándo comenzaría a funcionar el bombeo para Jobabo.
La protección anunciada se centra en dejar un rastro de contacto con los equipos. Su aplicación en Birama no implica que el sistema impida desmontar o sustraer los paneles.
Robos que han afectado servicios en otras provincias
Jobabo no es el único municipio tunero donde los robos han alcanzado instalaciones de bombeo. En Amancio se han reportado sustracciones de paneles y cables en sistemas de agua y otras instalaciones.
En Los Arabos, Matanzas, tres personas fueron detenidas por su presunta participación en el robo de 28 paneles destinados a bombear agua. Las autoridades informaron entonces que habían recuperado 21 de esos equipos.
Otro caso se registró en Santiago de Cuba: sustrajeron dos paneles de un gabinete de ETECSA que daba respaldo energético a cerca de 900 usuarios. La provincia había reportado hechos similares durante mayo y junio.
Los robos también han motivado medidas de protección en instalaciones particulares. Algunos propietarios han compartido diseños de estructuras y rejillas metálicas para dificultar el desmontaje de sus paneles sin bloquear significativamente la entrada de luz.

















