El arrendamiento de bodegas en Cuba ya comenzó a funcionar en Songo La Maya, Santiago de Cuba, y en Villa Clara, donde algunos establecimientos pasaron a manos de gestores no estatales.
El cambio afecta a la administración de los locales, no a su propiedad: los inmuebles siguen siendo estatales. La Resolución 16/2026 del Ministerio de Comercio Interior regula esta modalidad, que permite adjudicar establecimientos mediante licitación a mipymes, cooperativas, trabajadores por cuenta propia y otros actores económicos.
La propuesta busca reactivar bodegas, mercados y carnicerías con poca actividad. Para quienes compran allí, la pregunta inmediata es qué productos podrán encontrar y cuánto costarán.
Mercancías para los nuevos mercados
Las autoridades llaman Mercados de Barrio a los establecimientos que operan bajo este esquema. Deben priorizar alimentos y artículos de aseo. Entre los productos mencionados figuran arroz, granos, aceite, pollo, huevos, jabón y detergente.
Según contactos en Santa Clara con Directorio Cubano, desde mediados de septiembre, las bodegas y las llamadas «casillas» en la capital villaclareña, estaban cerrando, para reabrir luego con capital privado.
El arrendamiento de bodegas en Cuba no garantiza, por sí mismo, que esos artículos lleguen a los mostradores.
Lea tambiénAmerican Airlines volará a Santa Clara todos los días en octubre: también habrá chárteresUna administradora consultada por CubaNet en Songo La Maya afirmó que el municipio aún no cuenta con un mercado mayorista específico para abastecer a los nuevos gestores.
El Ministerio de Comercio Interior también ha anunciado Mercados de Abasto para facilitar el acceso mayorista a mercancías. Mientras ese circuito no funcione plenamente en el municipio, los arrendatarios tendrán que buscar sus propios proveedores.
Reparaciones, alquiler y precios
Los gestores deben asumir la operación cotidiana, comprar los productos y realizar las inversiones necesarias para acondicionar los locales. Según la administradora citada por CubaNet, deben documentar el estado de los establecimientos y conservar los comprobantes de las reparaciones.
Para atraer interesados, algunas convocatorias contemplan una exención del pago del arrendamiento durante los primeros dos años. El beneficio puede extenderse cuando se realizan inversiones, según las condiciones divulgadas para esta modalidad.
Las cifras sobre posibles rebajas de precios no coinciden. Marpessa Portal de Villiers, directora general de Ventas de Mercancías del ministerio, habló de reducciones de entre 15 % y 30 % frente a otros establecimientos. Otras informaciones oficiales y reportes posteriores situaron la rebaja entre 10 % y 15 %.
El costo de reparar, transportar y almacenar mercancías será una parte decisiva para cada negocio. Yasmany Formeza, vecino de Songo La Maya que consideró participar en una licitación, explicó a CubaNet por qué desistió: “Muchos particulares no quieren arrendar porque eso es un arma de doble filo. Tienes que invertir y luego acogerte a lo que dicen, aunque pierdas tu dinero”.
La situación de los empleados
Los trabajadores que ya estaban en las bodegas tienen prioridad para ser contratados por los nuevos administradores. En Songo La Maya, la administradora entrevistada por CubaNet dijo que los arrendatarios deben mantenerlos inicialmente durante dos meses. Después podrán decidir si continúan con ellos.
La transición llega con salarios pendientes, según los testimonios recogidos por ese medio. La administradora indicó que algunos empleados llevan entre dos y seis meses sin cobrar. Jackeline, dependienta de una bodega arrendada en La Maya, afirmó que en su caso son seis meses.
De acuerdo con una trabajadora consultada por CubaNet, 16 bodegas habían sido arrendadas en Songo La Maya y algunas comenzaron a operar bajo el nuevo esquema el 28 de septiembre. La misma fuente señaló que quedarían excepciones para locales destinados a productos normados, atención a personas vulnerables, cigarros o donaciones.
















