Mario Díaz-Balart vaticinó el fin del Gobierno cubano durante el mandato de Donald Trump y sostuvo que Estados Unidos aumentará la presión sobre La Habana.
El congresista cubanoamericano hizo ese pronóstico en una entrevista con NTN24. Presentó la caída del Gobierno como una convicción personal, no como una decisión anunciada por la administración estadounidense.
Un cambio de sistema, no solo de dirigentes
Para Díaz-Balart, una salida política en Cuba tendría que modificar el sistema de gobierno. “La salida tiene que ser cambio de sistema, cambio de régimen, no una salida cosmética”, declaró.
El legislador expresó su certeza de que el Gobierno cubano no permanecerá en el poder hasta el final de la presidencia de Trump. También afirmó que, a su juicio, el mandatario estadounidense no permitiría que eso ocurriera.
Al referirse a la población de la isla, Díaz-Balart sostuvo que carece de medios para desplazar por sí sola a sus gobernantes. Dirigió además un mensaje de apoyo a los presos políticos y a los cubanos.
Más presión, según el congresista
Durante la entrevista le preguntaron si bastarían las sanciones o si Trump recurriría a la presión militar. Díaz-Balart respondió que la presión continuará aumentando; su respuesta no constituye un anuncio de una acción militar.
El congresista defendió las medidas contra funcionarios cubanos y entidades que, según afirmó, han contribuido a sostener al Gobierno. Al mismo tiempo, distinguió esas sanciones de la asistencia humanitaria estadounidense, que describió como ayuda dirigida a la población.
Las restricciones que ya entraron en vigor
Sus declaraciones se producen tras la entrada en vigor, el 30 de septiembre de 2026, de cambios estadounidenses sobre viajes y operaciones financieras relacionadas con Cuba. Esas reglas son medidas vigentes, a diferencia del pronóstico político expresado por Díaz-Balart.
Entre los cambios, la Oficina de Control de Activos Extranjeros retiró una autorización que permitía a bancos sujetos a jurisdicción estadounidense mantener ciertas cuentas a nombre de emprendedores privados cubanos. La agencia indica que, salvo autorización separada, esos bancos deben bloquear los fondos y las cuentas afectados.
Las reglas también restringen, con excepciones, las transacciones financieras indirectas con entidades incluidas en la Lista de Entidades Restringidas de Cuba. Para los viajeros autorizados, ese límite se suma a las restricciones que ya regían sobre transacciones directas.
















