Una propuesta en Nueva York permitiría reservar ciertos alquileres de Airbnb para cuatro adultos sin que el anfitrión permanezca en la vivienda durante la estancia.
El cambio figura en el proyecto Intro. 879, presentado ante el Concejo Municipal el 30 de abril de 2026. Al 3 de octubre, sigue pendiente en el Comité de Vivienda y Edificios. Por tanto, la propuesta para Airbnb en Nueva York todavía no cambia las condiciones de las reservas.
¿Qué viviendas podrían acogerse al cambio?
El proyecto se dirige a viviendas de una o dos familias ocupadas habitualmente por sus propietarios. Permitiría alojar hasta cuatro adultos, además de sus hijos menores de 18 años, durante una estancia corta.
El dueño podría ausentarse mientras recibe huéspedes, pero tendría que residir en la unidad al menos 182 noches al año. También debería figurar como propietario en los registros municipales y mantener el alojamiento registrado ante la ciudad.
La iniciativa permitiría cerraduras de privacidad en determinados espacios del propietario, como dormitorios, baños y áreas de almacenamiento. Esas cerraduras no podrían bloquear las salidas reglamentarias. El cambio no se extendería a edificios de tres o más unidades, apartamentos de renta regulada ni viviendas de la autoridad pública NYCHA.
Las reglas que rigen las reservas ahora
Para estancias inferiores a 30 días, la ciudad exige que el anfitrión esté presente y que el alojamiento cuente con registro municipal. La ocupación se limita a dos huéspedes, sin contar a los niños menores de cuatro años.
Una oferta publicada en Airbnb u otra plataforma no queda autorizada por el hecho de aparecer en internet. La ciudad permite consultar sus datos públicos de registros para comprobar una propiedad antes de reservar. Si el anuncio promete una estancia sin anfitrión o para tres o más huéspedes, no cumple las condiciones actuales.
Un debate entre ingresos y protección de viviendas
La concejal Mercedes Narcisse defiende la propuesta como una opción para propietarios que buscan ingresos para pagar hipotecas, impuestos o reparaciones. Representantes de la industria hotelera y organizaciones de inquilinos, por su parte, advierten sobre posibles efectos en la oferta residencial y los controles de seguridad.
El proyecto tendría que completar el proceso legislativo antes de convertirse en ley. Si se aprobara, su propio texto prevé que comenzaría a aplicarse seis meses después. Hasta entonces, los propietarios deben verificar si pueden registrar su vivienda; los huéspedes pueden revisar el registro antes de pagar y reportar ofertas irregulares al 311.














