La venta del 50 % de Brascuba a Tabagest cerró en febrero de 2026 más de tres décadas de presencia empresarial de British American Tobacco en Cuba.
Tabagest asumió la participación de la multinacional
British American Tobacco vendió su participación en Brascuba Cigarrillos S.A. a Tabagest S.A., una sociedad constituida en Cuba que ya era inversora de la empresa mixta. La operación figura en el informe financiero del grupo correspondiente al primer semestre de 2026.
Tras completar la venta en febrero, la multinacional dejó de incluir el negocio cubano entre las empresas consolidadas en sus cuentas. La salida se refiere a su participación accionarial: no constituye un anuncio de cierre de la fábrica ni de suspensión de sus marcas.
El informe identifica a Tabagest como compradora, pero no establece quién controla finalmente esa sociedad. Tampoco detalla el precio pagado por las acciones. Por ello, la documentación financiera no permite atribuir la nueva participación a un grupo empresarial distinto de Tabagest.
Una pérdida registrada en las cuentas de 2026
British American Tobacco contabilizó una pérdida neta de 12 millones de libras esterlinas relacionada con la venta. Dentro de esa cantidad incluyó cuatro millones de libras por pérdidas cambiarias que había reconocido previamente.
La compañía también mencionó la salida de Cuba al explicar los resultados de su negocio de productos combustibles en América y Europa. Según su informe, ese factor contrarrestó parcialmente el crecimiento de los ingresos en mercados como Turquía. La referencia describe el efecto en las cuentas regionales de la multinacional, no un cambio anunciado en la producción de Brascuba.
De los cigarrillos Popular a la fábrica de Mariel
Brascuba se creó en 1995 como empresa mixta vinculada a la parte estatal cubana y a Souza Cruz, compañía brasileña del grupo British American Tobacco. Al año siguiente comenzó a producir cigarrillos Popular. Más tarde incorporó la fabricación bajo licencia de marcas como Cohiba, H. Upmann y Romeo y Julieta para el mercado cubano y la exportación.
La empresa amplió su cartera durante las décadas siguientes. En 2018 anunció que comenzaría a fabricar cigarrillos Dunhill en Cuba, con el propósito declarado de sustituir importaciones y aumentar la producción nacional.
Brascuba desarrolló además una fábrica en la Zona Especial de Desarrollo Mariel. Cuando se anunció el proyecto, en 2016, la inversión prevista rondaba los 120 millones de dólares. La venta de la participación de British American Tobacco cambia la composición empresarial de una compañía ligada durante años a esas marcas y a esa instalación industrial.














