Isaías se convirtió en ciclón postropical este sábado 10 de octubre tras cruzar el noroeste de Florida, pero las lluvias aún amenazan zonas del sureste de Estados Unidos.
El cambio de clasificación es la novedad respecto al impacto del viernes. A las 09:00 GMT del sábado, el Centro Nacional de Huracanes situó el centro de Isaías sobre Alabama y estimó sus vientos máximos sostenidos en unos 55 kilómetros por hora.
La lluvia sigue siendo una amenaza
La pérdida de fuerza no elimina el riesgo de inundaciones repentinas. El Centro Nacional de Huracanes mantuvo la advertencia por lluvias intensas en partes del noroeste de Florida mientras el sistema avanzaba tierra adentro.
Los pronósticos citados durante el paso del huracán contemplaban acumulaciones de hasta 38 centímetros en puntos aislados del noroeste de Florida y la región de Big Bend durante el fin de semana.
Daños y cortes de electricidad tras el impacto
Isaías tocó tierra cerca de Destin, en el noroeste de Florida, alrededor de las 8:30 de la noche del viernes 9 de octubre, hora local. Llegó como huracán de categoría 2, con vientos máximos sostenidos de 165 kilómetros por hora.
Su paso dejó árboles caídos, calles bloqueadas por escombros y daños en el alumbrado. Más de 512.000 clientes quedaron sin electricidad en Florida y Alabama, según reportes de medios locales citados en la información inicial.
Una estación de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica en Panama City Beach registró el nivel del agua a 1,7 metros por encima del promedio de las mareas altas más elevadas.
Alertas en el sureste de Estados Unidos
Las autoridades advirtieron sobre inundaciones en áreas costeras y posibles tornados en partes de Florida, Alabama y Georgia. Florida declaró el estado de emergencia en 27 condados y movilizó a unos 5.000 miembros de la Guardia Nacional para apoyar la respuesta.
Varias localidades ordenaron evacuaciones en zonas vulnerables, mientras las autoridades alertaron de posibles interrupciones prolongadas del servicio eléctrico.
















