Vecinos de varios barrios denuncian agua turbia en Santiago de Cuba y casos de diarrea que relacionan con su consumo, aunque esa relación aún no está confirmada.
Agua oscura y reportes de diarrea
Los testimonios proceden de El Cristo, Altamira, Antonio Maceo y Veguita de Galo. Residentes describen agua oscura, con sedimentos y, en algunos lugares, mal olor. Varios afectados aseguran que llevan días con diarrea.
Una vecina del reparto Abel Santamaría también reportó cambios en el olor del agua y mencionó casos de diarrea y hepatitis en su zona. Otra residente describió el agua procedente de la potabilizadora de Quintero como oscura y cargada de sedimentos. Se trata de relatos ciudadanos, no de resultados de análisis del suministro.
Las redes hidráulicas, bajo sospecha
Un especialista del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología de Santiago de Cuba, consultado bajo anonimato, aseguró que han aumentado los casos atendidos en áreas de salud. Advirtió que las tuberías secas durante semanas y las roturas de las redes pueden favorecer la contaminación, sobre todo si coinciden con averías en conductos de aguas residuales.
El especialista recomendó dejar correr el agua varios minutos cuando se restablezca el servicio, pero aclaró que eso no garantiza su potabilidad. Los apagones y la escasez de combustible también dificultan que algunas familias puedan hervirla. Por ahora, no hay cifras oficiales ni resultados de laboratorio que establezcan la magnitud o el origen de los casos reportados.
¿Cómo tratar el agua antes de usarla?
Ante la sospecha de que el agua no sea segura, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades aconsejan usar agua segura para beber, preparar alimentos y hacer fórmula para bebés. Si el agua está turbia, recomiendan filtrarla primero con un paño limpio o dejar que los sedimentos se asienten.
Después se debe separar el agua clara, mantenerla hirviendo durante un minuto y guardarla, una vez fría, en un recipiente limpio y tapado. Hervirla mata microbios, pero no elimina combustibles ni sustancias químicas tóxicas; si se sospecha esa contaminación, debe utilizarse otra fuente de agua.















