El crédito universitario de Nueva York permite recuperar hasta $400 por estudiante al declarar gastos de matrícula, pero no todos los pagos relacionados con la universidad califican.
La residencia y los estudios determinan quién califica
Para reclamar el crédito, el contribuyente debe haber residido en el estado durante todo el año fiscal correspondiente. Puede incluir la matrícula de sus propios estudios, los de su cónyuge o los de un estudiante declarado como dependiente.
Si los padres declaran a un estudiante como dependiente, les corresponde a ellos reclamar el beneficio. El estudiante no puede solicitarlo también en su declaración. Si nadie lo declara como dependiente, puede pedirlo por cuenta propia cuando cumpla los requisitos.
Solo califican los estudios universitarios de pregrado. La matrícula de maestrías y otros programas de posgrado queda fuera.
¿Qué gastos se pueden incluir?
El cálculo parte de la matrícula pagada para inscribirse o asistir a la institución. También pueden contar los pagos realizados con fondos de un programa estatal de ahorro educativo, como el plan 529 de Nueva York.
Hay que restar las becas y otras ayudas que no deban devolverse. Por ejemplo, si la matrícula cuesta $8,000 y una beca cubre $3,000, quedan $5,000 de gastos para calcular el beneficio.
El alojamiento, la comida y otros gastos personales no califican. Tampoco cuentan los libros, materiales, equipos, actividades no académicas ni los importes reembolsados por un empleador.
¿Cómo se calcula y solicita el crédito?
El crédito puede alcanzar $400 por cada estudiante elegible. Primero reduce el impuesto estatal adeudado; si queda un saldo, ese importe puede devolverse al contribuyente.
El formulario IT-272 del año fiscal 2025 toma en cuenta hasta $10,000 de matrícula calificada por estudiante. Cuando los gastos elegibles totales llegan a $5,000, calcula el crédito como el 4 % de esos gastos, sujeto al límite por estudiante.
Para solicitarlo, se presenta el IT-272 junto con la declaración estatal. Quienes detallan sus deducciones pueden optar por una deducción de matrícula en lugar del crédito, pero no reclamar ambos beneficios por los mismos gastos.
















