Las personas de hogares vulnerables en Cuba podrán solicitar herramientas y equipos para desarrollar una actividad económica mediante un programa aprobado por el Consejo de Ministros.
El programa de inclusión económica quedó establecido en el Acuerdo 10445, publicado el 22 de octubre de 2026 en la Gaceta Oficial. La norma dispone que entrará en vigor siete días después de esa publicación.
La entrega busca facilitar que los beneficiarios generen ingresos con una actividad individual, familiar o asociativa. No se trata de una ayuda en efectivo: el apoyo consiste en activos productivos de pequeña escala, sujetos a un plan de trabajo.
¿Quiénes pueden acceder y dónde solicitarlo?
Para optar al programa, la persona debe vivir en un hogar identificado como vulnerable en varias dimensiones. También debe estar en edad laboral, tener aptitud física y mental para la actividad y aceptar un Plan de Inclusión Económica.
La norma da prioridad a personas cuidadoras que puedan compatibilizar el trabajo con sus responsabilidades y a mujeres de bajos ingresos con menores a cargo. Incluye a jóvenes de 18 a 30 años que no estudian ni trabajan, personas con discapacidad aptas para trabajar y personas en situación de informalidad.
Los interesados pueden presentar su solicitud por iniciativa propia ante la dirección municipal de Trabajo y Seguridad Social. Los trabajadores sociales también pueden tramitar solicitudes para los hogares que atienden.
La evaluación incluye una caracterización social del hogar. El Consejo de la Administración Municipal aprueba la incorporación y el plan individual, que recoge la actividad prevista, el recurso asignado y la capacitación necesaria.
¿Qué recursos contempla el programa?
Entre los recursos previstos figuran semillas, implementos agrícolas, pequeños sistemas de riego y medios para la cría de animales. También hay herramientas para oficios y servicios como costura, carpintería, peluquería, plomería y reparación de equipos.
Otra categoría comprende equipos informáticos de bajo consumo y herramientas para impresión, trámites o reparación de teléfonos. Los municipios podrán identificar otros recursos según sus necesidades.
La entrega será mediante contrato
El beneficiario recibirá el recurso mediante un contrato de comodato con la entidad que asuma su pago. El acuerdo prevé que el municipio identifique tanto el activo como la fuente de financiamiento para cada caso aprobado.
Si la persona incumple el plan o usa indebidamente el recurso, puede exigirse su devolución conforme al contrato. En cambio, la norma contempla su donación definitiva tras mantener la actividad entre 18 y 24 meses consecutivos, generar ingresos y completar la capacitación y las demás condiciones pactadas.














