La distribución del pan de la libreta en La Habana seguirá afectada por la escasez de materias primas. Las autoridades confirmaron que no pueden garantizar su venta diaria y anunciaron un sistema de rotación entre municipios.
La medida busca repartir la producción disponible, aunque significa que numerosas familias continuarán sin recibir este alimento todos los días.
La Habana necesita 80 toneladas diarias de harina
El Consejo de la Administración Municipal de Plaza de la Revolución ofreció explicaciones sobre la inestabilidad en la venta del pan normado.
Según la información oficial, la capital cubana necesita diariamente unas 80 toneladas de harina de trigo para cubrir la producción prevista.
Esta cantidad incluye el pan destinado a la población mediante la libreta de abastecimiento y las entregas correspondientes a los llamados créditos.
Estos últimos comprenden los suministros destinados a hospitales, centros educacionales y otras instituciones que requieren recibir el producto.
Sin embargo, la disponibilidad actual de materias primas impide mantener una producción estable que responda a todas esas necesidades.
El pan de la libreta se venderá por municipios y sin frecuencia fija
Las autoridades explicaron que la cantidad de harina recibida cada jornada determinará cuánto pan podrá elaborarse y distribuirse.
Ante esta situación, se aplicará una rotación entre los municipios habaneros para intentar que todos reciban el alimento.
Esto significa que el pan normado no estará disponible diariamente en todos los territorios. Su distribución dependerá de los recursos existentes en cada momento.
El comunicado tampoco establece un calendario fijo de entregas ni precisa cuánto tiempo permanecerá vigente este mecanismo.
Por tanto, las familias no cuentan con una fecha garantizada para recibir el pan correspondiente a cada jornada.
La escasez también afecta al azúcar, la sal y la levadura
La falta de harina no constituye el único problema que enfrenta la producción de pan en Cuba.
Según el Consejo de la Administración, la Empresa Provincial de la Industria Alimentaria (EPIA) atraviesa una situación económica complicada.
Además de la harina de trigo, existen dificultades para conseguir azúcar, sal, levadura, mejoradores y otros ingredientes necesarios para elaborar el producto.
Estas limitaciones reducen la capacidad de mantener una producción regular y afectan directamente el abastecimiento a la población.
La situación resulta especialmente sensible porque el pan normado forma parte de los alimentos incluidos en la canasta familiar regulada.
Las autoridades reconocen que no pueden cubrir la demanda
En su comunicación, las autoridades reconocieron la insatisfacción existente por las interrupciones en el suministro.
También señalaron que la empresa no está conforme con su incapacidad para cubrir parte de las necesidades alimentarias de la población.
La entidad ofreció disculpas por las molestias ocasionadas y atribuyó las dificultades a la insuficiente disponibilidad de materias primas.
Por ahora, no se ha anunciado una fecha para recuperar la distribución diaria del pan normado en toda La Habana.
La frecuencia de las entregas continuará dependiendo de la harina que reciba la industria y de su capacidad de producción.













