Una nueva alerta de seguridad se activó este domingo en Florida. Aviones militares de Estados Unidos interceptaron una aeronave civil cerca de la residencia de Donald Trump. El incidente obligó a desplegar medidas inmediatas en la zona.
Intercepción en zona restringida
Jets de combate F-16 fueron movilizados tras detectarse una violación del espacio aéreo restringido cerca de Mar-a-Lago. El hecho ocurrió alrededor de la 1:15 p.m., según confirmó el NORAD.
La aeronave civil ingresó en una zona bajo Restricción Temporal de Vuelo, una medida habitual cuando el presidente se encuentra en el área. Estas restricciones buscan evitar riesgos de seguridad.
Confusión inicial y aclaración oficial
El incidente generó confusión en un primer momento. Un video grabado desde un avión comercial comenzó a circular en redes sociales. En él, un piloto mencionaba la posible presencia de un dron cercano al aeropuerto.
“Ellos no están seguros de qué se trataba, pero aparentemente había un dron que se acercó demasiado al aeropuerto”, dijo el piloto a los pasajeros.
Sin embargo, posteriormente NORAD aclaró que la causa fue un avión civil que había entrado sin autorización en el área restringida.
Uso de bengalas y control de la situación
Durante la interceptación, los cazas desplegaron bengalas. Esta maniobra sirve para llamar la atención del piloto y facilitar la comunicación visual.
“Las bengalas se usaron para llamar la atención o comunicarse con el piloto. Se emplean con el más alto respeto por la seguridad, se consumen rápida y completamente, y no representan peligro para las personas en tierra”, explicó NORAD.
Una vez restablecido el contacto, la aeronave fue escoltada fuera del área sin incidentes.
Trump estaba en la zona
En el momento del suceso, Donald Trump se encontraba en su club de golf en West Palm Beach. Según reportes de la Casa Blanca, el avión presidencial permaneció en todo momento seguro en el aeropuerto local.
Este tipo de incidentes no es nuevo en la zona. En los últimos meses se han registrado múltiples violaciones del espacio aéreo cercano a Mar-a-Lago.
Antecedentes y medidas permanentes
Desde octubre, se mantiene una restricción de vuelo permanente sobre la residencia del presidente. La medida busca reforzar la seguridad ante el aumento de incursiones no autorizadas.
En 2017, durante su primer mandato, ya se produjo una situación similar. En aquella ocasión, cazas F-15 interceptaron otra aeronave, generando incluso un fuerte “boom sónico” que alarmó a los residentes.
La repetición de estos eventos mantiene la atención de las autoridades sobre el control del espacio aéreo en el sur de Florida.










