Feminicidio en Gibara fue confirmado por Alas Tensas tras la muerte de Osleidys Bonaga Corella, una cubana de 41 años asesinada en Holguín.
Alas Tensas verifica el feminicidio en Gibara
El Observatorio de Género de Alas Tensas confirmó un nuevo caso de violencia machista en Cuba: la muerte de Osleidys Bonaga Corella, de 41 años, en el poblado de Floro Pérez, municipio Gibara, provincia de Holguín.
Según publicó Alas Tensas en X, el hecho ocurrió el 22 de mayo y el presunto agresor fue la expareja de la víctima. La organización indicó que el hombre la habría atacado con arma blanca y que, tras darse a la fuga, ya se encontraba detenido para responder ante la justicia.
El reporte identifica a Osleidys como madre de un hijo y una hija, ambos mayores de edad. También expresa condolencias a sus familiares, personas allegadas y vecinos, en una comunidad marcada por otro crimen reciente.
Dos crímenes recientes golpean al mismo municipio holguinero
El caso preocupa por su cercanía con otro feminicidio reportado en Gibara. El 17 de mayo fue asesinada Yadira González Gámez, de 41 años, en el barrio rural Cañada de Melones, también dentro de ese municipio holguinero.
Alas Tensas había verificado además la muerte de Yarenia García Mariné, de 36 años, hallada sin vida en Palancón, Las Tunas, después de haber sido reportada como desaparecida. Estos casos colocan de nuevo el foco en las alertas tempranas, la búsqueda de mujeres desaparecidas y la protección frente a agresores cercanos.
Para muchas familias cubanas, el dato más sensible no es solo la cifra acumulada, sino la repetición de patrones. Las organizaciones independientes señalan con frecuencia agresores que eran parejas, exparejas o personas conocidas de las víctimas.
El registro independiente ante la falta de cifras públicas
EFE reportó el 24 de mayo que Alas Tensas confirmó este nuevo crimen machista como el sexto caso en mayo, según datos recopilados por organizaciones feministas independientes. La agencia también recordó que el Estado cubano no publica estadísticas completas y periódicas sobre feminicidios.
El seguimiento de estos hechos recae en plataformas como Alas Tensas y otros observatorios ciudadanos, que documentan casos a partir de denuncias familiares, reportes locales, redes sociales y verificaciones propias. Ese trabajo no sustituye la responsabilidad institucional, pero permite conocer hechos que muchas veces no aparecen en medios estatales.
En Cuba, el feminicidio no está tipificado como delito autónomo en el Código Penal vigente. Activistas y organizaciones feministas reclaman desde hace años una ley integral contra la violencia de género, refugios para mujeres en riesgo, protocolos de búsqueda y mecanismos de protección más rápidos.
Alas Tensas reiteró que denunciar estos crímenes no es delito y pidió a la ciudadanía reportar casos de violencia extrema contra mujeres y niñas. Para las familias cubanas, esa alerta puede ser decisiva cuando hay amenazas previas, desapariciones o señales de riesgo dentro del entorno cercano.













