Marco Rubio atribuye los apagones en Cuba a años de deterioro y mala gestión


La crisis eléctrica en Cuba volvió a entrar en el centro del debate este lunes tras nuevas declaraciones de Marco Rubio. El secretario de Estado de Estados Unidos negó que los apagones respondan a medidas de Washington y los vinculó al deterioro acumulado del sistema energético cubano.

Sus palabras llegan en uno de los peores momentos para la red eléctrica de la isla. Marzo ha estado marcado por cortes masivos, colapsos del sistema y largas horas sin servicio en buena parte del país.

Rubio carga contra el estado de la red eléctrica cubana

Marco Rubio sostuvo que la situación energética de Cuba no puede explicarse por decisiones recientes de Estados Unidos. En una entrevista difundida por la cuenta oficial del Departamento de Estado, responsabilizó al régimen por el deterioro de la infraestructura.

«Estos apagones que están ocurriendo no tienen nada que ver con nosotros. Estaban teniendo apagones el año pasado. Los tienen porque tienen equipos de los años 50 en su red eléctrica que nunca han mantenido ni modernizado porque son incompetentes. Por eso tienen apagones», declaró Rubio.

El mensaje fue difundido en medio de una nueva oleada de cortes eléctricos. La red cubana arrastra fallas estructurales desde hace años y el propio Gobierno ha reconocido las limitaciones del sistema.

Un marzo marcado por fallos y colapsos

La gravedad de la crisis quedó reflejada en las cifras oficiales. En marzo, el déficit de generación superó los 2 mil megavatios, con solo mil MW disponibles frente a una demanda de más de 3 mil MW.

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Durante este mes se registraron al menos tres colapsos totales del sistema electroenergético nacional. Uno de los más graves ocurrió el 16 de marzo y se extendió durante 29 horas y 29 minutos. Días después, el 22 de marzo, volvió a producirse otro fallo de gran alcance.

En varias zonas del país, los apagones han llegado a durar entre 20 y 30 horas diarias. Según datos oficiales, los cortes afectan hasta al 64 % del territorio nacional.

Una infraestructura envejecida y sin modernización

El sistema termoeléctrico cubano fue levantado en su mayor parte entre las décadas de 1950 y 1960. Desde entonces, no ha recibido una modernización integral capaz de sostener la demanda actual.

Ese problema ha sido admitido por las propias autoridades. El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, reconoció que 2025 fue un año muy difícil para el sector y advirtió que 2026 también estaría marcado por tensiones.

A ese panorama se suman otros datos que muestran el deterioro general. Imágenes satelitales de la NASA reflejan una caída del 50 % en la iluminación nocturna del país. A la vez, la producción eléctrica cayó en más de 13% en 2025 y el PIB cubano acumula una contracción del 23 % desde 2019.

Cruce político entre Washington y La Habana

Las declaraciones de Rubio encajan con la línea que ha mantenido durante las últimas semanas. El pasado viernes, tras una reunión del G7 en París, calificó al régimen cubano de «comunistas incompetentes» y aseguró que la economía de la isla no cambiará mientras no cambie su sistema de gobierno.

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La respuesta de La Habana no tardó. El canciller Bruno Rodríguez acusó a Estados Unidos de «mentir desvergonzadamente» y volvió a señalar al embargo como una de las causas centrales de la crisis. También mencionó la orden ejecutiva firmada por Donald Trump el 29 de enero de 2026.

El cruce ganó más atención por otro motivo. El mismo día en que Rubio hizo estas declaraciones, Trump anunció el levantamiento del cerco petrolero que había impuesto en enero. Esa decisión permitió la entrada del tanquero ruso Anatoly Kolodkin, con entre 700.000 y 730.000 barriles de crudo.

Alivio temporal ante una crisis profunda

Pese a la llegada de ese cargamento, varios expertos creen que el efecto será limitado. Especialistas de la Universidad de Texas calculan que ese volumen apenas alcanzaría para cubrir entre diez y quince días de suministro.

Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, afirmó que permitir la llegada de un petrolero ruso a Cuba, pese a las sanciones vigentes de Estados Unidos, no representa un cambio en la política hacia la isla. Señaló que este tipo de decisiones se analizan y se toman caso por caso.

Esta semana, la ONU lanzó un plan de emergencia de 94,1 millones de dólares ante el riesgo de pérdida de vidas asociado al colapso energético.

Trump también se refirió a la situación con dureza. «Cuba está terminada. Tienen un mal régimen», dijo, antes de añadir que existe un liderazgo muy malo y corrupto.


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