Alerta nacional por robo de fondos SNAP: miles de beneficiarios afectados. Las autoridades en EE.UU emitieron una alerta por el aumento de robos de fondos asociados a los beneficios del programa SNAP, conocido anteriormente como cupones de alimentos.
Miles de beneficiarios en distintos estados han reportado la desaparición repentina de su dinero, muchas veces horas o días después de haber recibido el depósito mensual, lo que ha generado preocupación entre familias de bajos ingresos que dependen de este apoyo para cubrir necesidades básicas.
El fraude ocurre principalmente a través de métodos electrónicos como el skimming y el phishing. En el primer caso, los delincuentes instalan dispositivos ilegales en terminales de pago para clonar la información de las tarjetas EBT.
En el segundo, los estafadores envían mensajes de texto, correos electrónicos o llamadas falsas haciéndose pasar por agencias gubernamentales para obtener datos personales, números de tarjeta y códigos PIN.
Una vez que los criminales acceden a la información, realizan compras rápidamente o retiran los fondos antes de que el beneficiario note la actividad sospechosa. En muchos casos, el dinero robado no puede recuperarse de inmediato, lo que deja a las familias sin recursos para comprar alimentos durante semanas.
Agencias estatales y federales recomiendan a los beneficiarios de SNAP tomar medidas preventivas para reducir el riesgo de fraude.
Entre las principales recomendaciones se encuentran cambiar el PIN con frecuencia, evitar compartir información personal por teléfono o mensajes, revisar el saldo de la tarjeta regularmente y reportar de inmediato cualquier transacción no autorizada.
También se aconseja desconfiar de enlaces o mensajes que prometan beneficios adicionales o soliciten verificación de datos.
Algunos estados han comenzado a implementar medidas de seguridad adicionales, como el bloqueo de compras fuera del estado o alertas automáticas por transacciones sospechosas. Sin embargo, organizaciones defensoras de los consumidores advierten que estas acciones aún no son suficientes frente al crecimiento del fraude electrónico.
El robo de fondos SNAP no solo representa una pérdida económica, sino también un golpe directo a la seguridad alimentaria de millones de personas, incluidos niños, adultos mayores y personas con discapacidad. Para muchas familias, estos beneficios son la principal fuente para adquirir alimentos cada mes.
Ante esta situación, expertos insisten en la necesidad de fortalecer los sistemas de protección, mejorar la educación digital de los beneficiarios y agilizar los procesos de reembolso en casos comprobados de fraude.
