A inicios de abril, el congresista cubanoamericano Carlos A. Giménez, aseguró que en carta oficial a Donald Trump, pidió «cero remesas y vuelos a Cuba» desde Estados Unidos. Al respecto, cubanos de Miami y de dentro de la isla estallaron en redes sociales, con opiniones encontradas.
Ya la compañía internacional, Western Union había anunciado el fin de sus envíos de remesas a Cuba, desde que Trump volvió a incluir a la isla en el listado de «países terroristas».
No hay dudas de que en la isla hay varios cubanos que sobreviven a base de envíos desde el exterior, ya sea de Miami y otros lugares de Estados Unidos. De Europa envían euros a Cuba, pero no tanto como desde el país norteño donde está la mayor cantidad de exiliados.
También en la isla, remesas, negocios privados y relaciones con el extranjero son las principales fuentes de ingreso para un grupo emergente de «nuevos ricos», que según un reporte del Diario de las Américas, pueden disfrutar de la economía privada, mientras otros, muy cerca, mendigan dinero en las calles de La Habana.
Sin embargo, la propuesta de cortar remesas y vuelos hacia Cuba genera una división de opiniones. Algunos consideran que privar al gobierno de divisas lo debilitaría, otros creen que eso solo empeoraría la situación de las familias cubanas más necesitadas.
Remesas y vuelos a Cuba: opiniones encontradas
Otros desde Miami creen que en su mayoría, las familias cubanas no agradecen el esfuerzo de los exiliados.
«Muy fácil es disfrutar de lo que uno gana y cuando puedes enviar dinero no hayan donde ponerte y cuando uno no puede es un cero a la izquierda. No saben cuánto cuesta ganar el dinero aquí y en nuestros países solamente van a disfrutar y de remate no les alcanzan los dólares que llevan porque todo está muy caro», dijo en su TikTok, la usuaria I. Murcia.
«Si usted recibe remesas de los Estados Unidos valoren el esfuerzo de cada persona porque no sabe cuánto se lucha para poderlo enviar», añadió.
Desde Cuba, un empresario dijo que «por motivos humanitarios no estoy de acuerdo. Se podría limitar, como se ha hecho otras veces, a 300 o 400 dólares mensuales, una cantidad razonable para que una familia de cuatro personas pueda garantizar un estándar de vida digno”.
En cuanto a los vuelos a Cuba, ese mismo entrevistado, opinó que «es más entendible» porque «miles de cubanos viajan cada año a la isla y llevan a sus familiares a hoteles que pertenecen al gobierno» y eso es dinero directo para ellos.
