Cuando una persona fallece y deja una cuenta bancaria en Cuba, uno de los principales retos para sus familiares es saber cómo acceder a los fondos, a ese dinero. Te contamos. En Cuba, este proceso depende de una distinción clave que muchas personas desconocen: no es lo mismo ser beneficiario designado que heredero legal. Entender esta diferencia puede ahorrar tiempo, trámites y complicaciones innecesarias.
Si el titular de la cuenta designó beneficiarios en vida, estas personas tienen un derecho prioritario sobre una parte del dinero depositado.
El beneficiario puede cobrar hasta 5,000 pesos cubanos del saldo total de la cuenta. En caso de que existan varios beneficiarios, ese monto se divide entre todos.
Este cobro es rápido y no requiere esperar el proceso legal de herencia. Para realizarlo, solo es necesario presentar el certificado de defunción del titular y el carné de identidad del beneficiario en la sucursal correspondiente de Bandec.
Por otro lado, los herederos legales tienen derecho al saldo restante de la cuenta una vez descontado el monto entregado a los beneficiarios.
En este caso, el procedimiento es más formal y requiere documentación legal, como la Declaratoria de Herederos o un Testamento válido.
Este trámite se conoce como traspaso de derechos y puede demorar más tiempo. Al concluir el proceso, el banco emite un solo cheque a nombre de todos los herederos, salvo situaciones excepcionales debidamente justificadas.
Bandec también aclara que, cuando el saldo de la cuenta es de hasta 1,000 pesos cubanos, el trámite para los herederos se simplifica.
En estos casos, puede realizarse mediante una declaración jurada firmada por todos los herederos, sin necesidad de presentar documentos notariales complejos.
Un aspecto importante a tener en cuenta es el derecho del cónyuge sobreviviente. La ley reconoce que el cónyuge tiene derecho al 50% de los bienes generados durante el matrimonio, para lo cual debe presentar el certificado de matrimonio correspondiente.
Como recomendación general, Bandec sugiere acudir a la sucursal donde se abrió la cuenta, ya que allí se conserva el expediente original. Ante cualquier duda, los familiares pueden acercarse a cualquier oficina del banco para recibir orientación personalizada y evitar errores en el proceso.
