Unión Cuba Petróleo, Cupet, impulsa exploración estratégica para aumentar producción nacional de crudo y gas nacional en medio de crisis eléctrica. La Unión Cuba Petróleo (CUPET) ejecuta múltiples proyectos de exploración con un enfoque en sostenibilidad y desarrollo de la producción nacional de petróleo y su gas acompañante.
Los trabajos planificados para este año fueron precedidos por estudios geológicos, sísmicos y otras investigaciones en los yacimientos de la franja norte de Occidente, lo que permite una perforación más eficiente y estratégica de nuevos pozos.
Esta labor está alineada con los objetivos del gobierno cubano de reducir de forma gradual la dependencia de combustibles importados y avanzar hacia la soberanía energética. El uso de recursos propios permite garantizar parte de la generación eléctrica del país, contribuyendo a un sistema más estable y menos vulnerable a factores externos.
Especialistas definen estos proyectos como estratégicos. A pesar del embargo, se prioriza aprovechar al máximo los recursos nacionales. Expertos señalan que la limitación tecnológica y logística impuesta por el cerco imperial es el principal obstáculo que enfrenta la industria petrolera, impidiendo aumentar significativamente la perforación de pozos.
Actualmente, solo se completan dos o tres pozos al año, mientras que un incremento a seis u ocho podría sumar entre 500 y 600 toneladas de crudo diario, un impulso importante para la economía.
Cuba cuenta con un fondo de pozos productores, muchos con más de 10 o incluso 20 años de explotación. Por ello, la estrategia es concentrar los recursos en zonas menos riesgosas, como Baradero Oeste y Fraile, y perforar entre La Habana y Varadero, donde se tiene mayor conocimiento del subsuelo.
Los expertos destacan la importancia de mantener la producción nacional de crudo y gas para las tres plantas termoeléctricas del país, que generan más del 50% de la electricidad nacional.
Además, las innovaciones tecnológicas, como la perforación horizontal costa afuera desde tierra, posicionan a Cuba al nivel de inversiones similares en otras regiones del mundo, consolidando la estabilidad de la industria petrolera de cara a 2025 y reforzando la soberanía energética del país.
