Mercado informal en Cuba: precios récord de carbón y gas desatan indignación en redes sociales, con casi 600 comentarios en una publicación de venta en Revolico. Más detalles a continuación. El precio del carbón y el gas en el mercado negro en Cuba volvió a generar indignación en redes sociales, en medio de apagones prolongados y una profunda crisis energética.
En un grupo de compraventa en Facebook vinculado a la plataforma Revolico, un usuario publicó: “Tengo carbón de marabú, 7.000 el saco”, desatando una avalancha de comentarios entre quienes lo consideran un abuso y quienes defienden el costo del trabajo.
La publicación refleja una realidad cada vez más visible: ante los cortes eléctricos y la inestabilidad del servicio, miles de familias dependen del carbón vegetal o del gas licuado para cocinar. La escasez en los canales estatales ha impulsado la compra en el mercado informal, donde los precios fluctúan sin regulación.
Mientras algunos usuarios aseguraban vender sacos más pequeños por 1.700 o 2.000 pesos en zonas como La Habana, otros criticaron que 7.000 pesos por un saco de carbón de marabú es excesivo, incluso en el contexto actual.
También hubo quienes defendieron el precio argumentando el esfuerzo que implica producir carbón: cortar la leña, armar el horno, vigilar la quema, embolsar y transportar el producto.
Disparado en el mercado negro el precio del carbón y la balita de gas
La polémica no se limita al carbón. En grupos de compra y venta del centro del país se ofertan balitas de gas con líquido incluido hasta en 85.000 pesos cubanos, una cifra inalcanzable para la mayoría de los salarios estatales. La falta de distribución estable y los prolongados apagones han convertido el gas en un bien altamente demandado.
El trasfondo es la crisis energética que atraviesa Cuba, marcada por fallas en termoeléctricas, déficit de combustible y cortes eléctricos diarios en varias provincias. Ante esta situación, la población busca alternativas para garantizar la cocción de alimentos, lo que dispara la demanda y, en consecuencia, los precios en el mercado negro.
La discusión en redes también revela una fractura social: algunos señalan el derecho del productor a fijar precios según costos y riesgos; otros denuncian especulación y falta de empatía en un contexto donde la inflación ya afecta productos básicos como arroz, aceite y combustible.
Lo cierto es que, con apagones frecuentes y baja capacidad adquisitiva, el precio del carbón y el gas se ha convertido en un termómetro más de la crisis económica en Cuba. Mientras no exista una oferta estable en el mercado formal, el mercado informal seguirá marcando precios, muchas veces fuera del alcance del ciudadano promedio.
