Este domingo, las redes sociales amanecieron con imágenes de violencia juvenil desatada en la llamada «Finca de los Monos» en La Habana, la capital cubana. Aunque se habló de heridos y hasta fallecidos, la realidad es que no hubo que lamentar estos últimos, pero el nivel de violencia fue altísimo.
Violencia juvenil en la Finca de los Monos en La Habana, es algo que no pueden negar ni las autoridades capitalinas, que tardaron casi 24 horas en dar una respuesta oficial a lo que ya sabía medio mundo. Las imágenes y videos, que fueron reales, las vio todo Facebook, Instagram y TikTok y no dejaban margen a la duda.
Sí, hubo indisciplina social en dicha institución capitalina, en una actividad de la que tenía conocimiento el Gobierno de La Habana, aunque ahora dicen que no estaba aprobada. Donde además se reunirían varios reguetoneros y reparteros, para el «esparcimiento» de prácticamente niños, de 12 a 18 años de edad. Donde además se vendió alcohol y cigarros.
Violencia juvenil en la Finca de los Monos de La Habana
En nota oficial tardía, el gobierno capitalino se limitó a decir que no había muertos, como aseguraban en redes sociales, aunque tuvo que reconocer que hubo «dos lesionados, sin peligro para la vida». También calificaron estos hechos de alta violencia, que todos vimos, como una simple «alteración del orden».
«El hecho está relacionado con una actividad no aprobada, donde se produjo una alteración del orden durante el desplazamiento a las áreas exteriores de la instalación. Las autoridades del Gobierno y la Policía Nacional Revolucionaria intervinieron de manera consecuente para reestablecer el orden», dijeron.
En un intento de «aliviar» lo que fue muy evidente, la desatada violencia juvenil en centro de recreación y las calles habaneras, señalaron a la «actitud inescrupulosa de personas y medios que intentan desacreditar nuestra sociedad con falsedades». Cuando no fue una falsedad, lo que se desató ahí dentro, si no hubo fallecidos, realmente fue por puro milagro.
Muchos residentes en la capital apuntaron a que la nota oficial solo intentó «maquillar la realidad», como hacen casi siempre, y no atacó el problema, porque la violencia sigue en la calle.
«Hay que poner más orden y disciplina sobre los jóvenes, porque se está consumiendo bebidas alcohólicas en menores y lo más preocupante es que llevan a las actividades, machetes, cuchillos, hay ponerle un freno a esto», precisó un padre cubano.
