El exlíder del gobierno venezolano, Nicolás Maduro, comparecerá este lunes por primera vez ante la justicia de Estados Unidos, tras su detención en Venezuela durante una operación militar estadounidense realizada en la madrugada del sábado. La audiencia inicial está programada para el mediodía en un tribunal federal de Manhattan, donde será presentado ante el juez Alvin K. Hellerstein, en el Distrito Sur de Nueva York.
La comparecencia marca un hecho sin precedentes en la relación entre ambos países y representa el inicio formal del proceso judicial contra Maduro, quien enfrenta cuatro cargos federales graves, entre ellos conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, así como conspiración para poseer ese tipo de armas.
La audiencia se produce luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos desclasificara una nueva acta de acusación, en la que se describe a Maduro como el líder de un “gobierno corrupto e ilegítimo”, sostenido por una extensa red de narcotráfico internacional que habría permitido el envío de miles de toneladas de cocaína hacia territorio estadounidense durante años.
Maduro fue trasladado a Nueva York junto a su esposa, Cilia Flores, tras ser capturados en Caracas. Ambos permanecen bajo custodia federal mientras se define el curso del proceso judicial.
La acusación sostiene que el mandatario venezolano permitió que organizaciones criminales de alto perfil operaran con protección estatal, facilitando rutas aéreas y marítimas para el tráfico de drogas desde Venezuela.
Según los fiscales, hasta 250 toneladas de cocaína al año habrían transitado por Venezuela alrededor de 2020, utilizando embarcaciones rápidas, buques portacontenedores y vuelos desde pistas clandestinas.
La acusación también incluye señalamientos de sobornos, protección policial, apoyo logístico, así como órdenes de secuestros, golpizas y asesinatos contra personas vinculadas a disputas dentro de la red de narcotráfico.
Aunque las autoridades estadounidenses alegan vínculos entre el gobierno venezolano y organizaciones criminales como el cártel de Sinaloa, una evaluación de inteligencia publicada en abril indicó que no se hallaron pruebas de coordinación directa entre el régimen de Maduro y la banda Tren de Aragua.
La primera audiencia de Maduro no determinará su culpabilidad, pero sí establecerá las condiciones iniciales del proceso, incluyendo su situación legal, representación y próximos pasos judiciales.
El caso es considerado uno de los procesos criminales internacionales más relevantes de la década, con profundas implicaciones políticas, diplomáticas y judiciales.
