Autoridades de la isla posponen la Feria del Libro de La Habana y queda aplazada hasta una nueva fecha que no se ha anunciado hasta el momento. La Feria Internacional del Libro de La Habana, uno de los eventos culturales más importantes de Cuba y de mayor proyección internacional, fue pospuesta debido a la situación actual que atraviesa el país.
Así lo informaron las autoridades cubanas a través de un aviso oficial, en el que se señala que la decisión responde a las condiciones existentes en la Isla y a la necesidad de reorganizar el desarrollo del evento.
En esta edición, Rusia estaba prevista como país invitado de honor, un elemento que había generado altas expectativas tanto en el ámbito cultural como en el editorial. La participación rusa incluía la presencia de escritores, editoriales, actividades académicas y presentaciones artísticas, lo que prometía enriquecer el programa de la feria y fortalecer los vínculos culturales entre ambos países.
De hecho, la Embajada rusa en la isla, fue una de las primeras en lamentar la situación.
La Feria Internacional del Libro de La Habana constituye una cita anual clave para autores, editores, libreros y lectores, además de ser un espacio de intercambio cultural y promoción de la lectura.
Cada año, el evento atrae a miles de visitantes nacionales y extranjeros, y se extiende posteriormente a otras provincias del país, convirtiéndose en uno de los proyectos culturales de mayor alcance territorial.
La posposición del evento ocurre en un contexto marcado por limitaciones energéticas, dificultades logísticas y retos económicos que han impactado múltiples sectores. En este escenario, las autoridades optaron por aplazar la feria como una medida organizativa, priorizando la estabilidad de los servicios y la viabilidad del evento en condiciones más favorables.
Según la información divulgada, las nuevas fechas de la Feria Internacional del Libro de La Habana serán anunciadas oportunamente a través de los canales oficiales. Los organizadores aseguraron que se trabaja en la reprogramación del evento para garantizar su calidad y el cumplimiento de los compromisos con los participantes nacionales e internacionales.
La decisión ha generado reacciones diversas entre el público lector y el sector cultural, que reconoce la importancia del evento pero también la complejidad de la situación actual del país. Para muchos, la feria representa no solo un espacio de acceso a libros y autores, sino también un punto de encuentro cultural y social.
Mientras se esperan nuevas informaciones, las autoridades reiteraron el llamado a mantenerse informados únicamente por vías oficiales, a fin de evitar rumores o datos no confirmados sobre la reprogramación de la feria del libro en Cuba.
