El gobierno cubano anunció que a partir del próximo 20 de enero entrará en vigor un nuevo aumento del peaje hacia Varadero, medida que duplicará las tarifas actuales para el tramo de la carretera Vía Blanca Matanzas-Varadero. El incremento se produce en un contexto marcado por la profunda crisis económica que atraviesa el país, el deterioro sostenido de la infraestructura vial y el colapso del transporte público.
Según la información oficial, el alza del peaje forma parte de un paquete de adecuaciones tributarias aprobadas para el año 2026, con el objetivo declarado de potenciar la captación de ingresos estatales.
Las autoridades justificaron la medida apelando al llamado principio de gradualidad recogido en la Ley 113 del Sistema Tributario, aunque no detallaron los criterios económicos concretos utilizados para definir el aumento.
La decisión se enmarca además en la Ley 181/2025, aprobada en diciembre por la Asamblea Nacional, que establece el Presupuesto del Estado para 2026 y refuerza un sistema tributario más estricto, con mayor presión fiscal sobre ciudadanos y actores económicos, especialmente del sector no estatal.
Desde el martes 20 de enero, las motocicletas, autos ligeros, jeeps, paneles y camionetas deberán pagar una tarifa de 80 pesos cubanos por concepto de peaje, además de 20 CUP adicionales por cada arrastre o remolque.
En el caso de microbuses, ómnibus, camiones y cuñas, el monto ascenderá a 160 CUP, con un cargo extra de 40 CUP por arrastre.
Las autoridades confirmaron que se mantendrán las exenciones y bonificaciones vigentes. Entre ellas, una reducción del 70 % del pago para conductores residentes en zonas cercanas como La Conchita, Boca de Camarioca, Santa Marta y Varadero, en el municipio de Cárdenas.
También continuarán los descuentos por pagos adelantados mediante tarjetas de peaje, con rebajas del 5 % para montos entre 100 y 500 CUP, y del 10 % para importes superiores.
El gobierno aseguró que los ingresos recaudados se destinarán al Fondo para el Desarrollo del Transporte Público, con el propósito de contribuir a la recuperación de la infraestructura vial y mejorar gradualmente los servicios de transportación.
Sin embargo, la medida genera preocupación entre conductores y viajeros, quienes enfrentan mayores costos en una de las rutas turísticas más transitadas del país.
