Solicitar la visa a México desde Cuba sigue siendo un proceso rodeado de incertidumbre, nervios y opiniones encontradas. Basta con leer los comentarios de quienes ya han pasado por la entrevista consular para entender que no existe una fórmula mágica. Algunos lo atribuyen a la suerte, otros a la preparación, y no faltan quienes piensan que todo depende del día y del cónsul que te toque.
Entre los consejos más repetidos aparece uno clave: mantener la calma. Varios solicitantes coinciden en que los nervios traicionan. “Nada de nervios y demostrar firmeza en tu respuesta”, comenta Niola Castellon, mientras que Dayne Rosado advierte que el estrés puede hacerte decir cosas que no debes.
En la misma línea, Yesy Gutierrez recomienda responder solo lo que te preguntan, sin extenderte si no te piden argumentos.
La paciencia también es una constante. Luis Cristobal Medina Acosta señala que si la visa no llega en un primer intento, puede llegar más adelante, y alerta sobre personas que prometen citas adelantadas o visas a cambio de dinero.
Según su experiencia, la cita llega cuando toca y la decisión depende de los documentos, la preparación y respuestas coherentes.
Otros participantes destacan la sinceridad y la seguridad como pilares del proceso. “Ir con mucha seguridad y no mentir”, aconseja Odalsis Maria Chacon Rizo.
Andy David Abreu Garcia resume el proceso en cuatro palabras: paciencia, seguridad, honestidad y preparación, destacando esta última como la más importante. Saber qué se solicita, por qué y cómo, es fundamental.
Sin embargo, no todos confían en que la honestidad sea suficiente. Samu Perez Perez comparte una visión crítica tras dos negativas consecutivas, asegurando que muchas veces la decisión parece depender más de la impresión visual o la percepción económica que de las respuestas.
Otros, como Guillermo Alvarez Herrera, van más allá y afirman que hoy en día tener propiedades, cuentas bancarias o cartas laborales no garantiza nada, y que la suerte juega un papel determinante.
También hay comentarios más prácticos: contar con dinero suficiente ayuda, aunque no asegura una visa larga, como señala Variedades ARose. Patricia Figueroa cuestiona que pocas preguntas definan decisiones tan importantes, sin permitir mostrar pruebas adicionales.
Si hoy tuvieran que dar un solo consejo para la entrevista de la visa mexicana, sería este: ve preparado, responde solo lo que te preguntan y mantén la calma, porque aunque no todo dependa de ti, una respuesta incoherente sí puede cerrarte la puerta.
