El mandatario norteamericano Donald Trump aseguró este martes que Cuba está al borde del colapso tras perder el petróleo venezolano. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que Cuba “está a punto de caer” luego de dejar de recibir petróleo de Venezuela, una situación que, según el mandatario, expone la fragilidad económica del gobierno cubano tras la salida del poder de Nicolás Maduro en Caracas.
Las declaraciones fueron realizadas ante la prensa poco antes de un mitin político en el estado de Iowa.
“Cuba está a punto de caer. Es una nación que está muy cerca del colapso”, sostuvo Trump, al remarcar que durante años el gobierno cubano dependió en gran medida de los recursos energéticos y financieros provenientes de Venezuela.
En ese sentido, enfatizó que el fin del suministro petrolero representa un golpe decisivo para la isla. “Obtenía su dinero de Venezuela, obtenía el petróleo, pero ya no lo tienen”, expresó.
En el mismo intercambio con los periodistas, Trump se refirió a la situación política venezolana y aseguró que Estados Unidos mantiene una “presencia muy fuerte” en ese país, al que describió como poseedor de las mayores reservas de petróleo del mundo.
Además, señaló que su administración trabaja de manera fluida con el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez y anticipó beneficios económicos para ambas naciones.
“Ahora les irá mejor que nunca y vamos a estar ganando mucho dinero para ellos y para nuestro país”, afirmó.
Desde La Habana, el gobierno cubano ya ha respondido. Las autoridades calificaron la postura de Washington como un acto de intervención y terrorismo, y advirtieron que no aceptarán amenazas ni presiones externas.
Miguel Díaz-Canel rechazó cualquier posibilidad de negociación bajo coerción y aseguró que Cuba no hará concesiones políticas frente a Estados Unidos.
Por su parte, el canciller Bruno Rodríguez utilizó las redes sociales para responder a los dichos de Trump, afirmando que miles de cubanos salieron a las calles de La Habana en una marcha encabezada por jóvenes en honor a José Martí, como muestra de rechazo a los “vaticinios de caída” emitidos desde Washington.
